Ver solo lo que me quieren mostrar.

He amanecido con el pelo y las emociones revueltas.
Quizá ambas cosas sean culpa de un mal sueño que no recuerdo. También es cierto que anoche me acosté tarde y con muchas sensaciones, no del todo positivas, dentro.
Mientras intentaba comer algo he llegado a la conclusión de que tengo la característica de ver a las personas siempre desnudas. Dan igual sus palabras o gestos, yo veo qué hay realmente tras ellos. Y no digo que conscientemente te estén engañando, probablemente no sepan qué intentan ocultar, pero yo sí.
No estoy presumiendo, pues mi segunda conclusión es que no es un don, es una putada. No es algo que busque, es algo que me sale solo. Durante muchos años creí que eran cosas mías, me fustigaba pensando que “malpensaba” sin motivo, que veía “algo” en las personas y nadie más lo veía, ni siquiera la misma persona, y ojalá fuese así. Pero el tiempo me da la razón, y son ya “taitantos” años de probarme que estaba en lo cierto. No son pocas las veces que he acabado llorando por no haberme escuchado en un principio. Y es que imaginad a una persona que, aparentemente, no hace nada pero tu sientes cómo te hace daño. A alguien que con la piel dice una cosa pero su corazón dice lo contrario y se hace daño sin saberlo. ¿Cómo se lo explicas? Son los hechos objetivos contra tu intuición, contra lo que ves. Y es que, por muy bonitas que seamos las personas, bajo la ropa todos tenemos algo feo que intentamos ocultar, unos es un pequeño granito y otros son grandes heridas infectadas, supurando.
Y yo lo veo, me guste o no, lo veo. Ojo, lo veo en los demás y en mí también y soy incapaz de engañarme. Hay días que no me afecta, en los que soy capaz de ver los beneficios de esto, pero hoy me he levantado pensando en la de angustias, luchas internas y malas sensaciones que me ahorraría si pudiese ver solo la ropa, solo lo que me quieren mostrar… Pero eso no va a cambiar, nací con eso y será por algo. Me gusta pensar que es una herramienta para un bien mayor y que ahora me enfado y pataleo porque aún no sé manejarla.
