El problema no es Podemos

Será porqué no acostumbro a ver las noticias de forma regular pero cada vez que me conecto a algún medio de información, veo criticas a Podemos. Comparto casi todas las criticas y sin embargo, encuentro que son aburridas, repetitivas y al final acabo pensando: “Y esto es todo lo que tenemos contra Podemos??”.

Si, mi reflexión es esta: “¿En serio la única amenaza real es volvernos como Venezuela?”.

No me malinterpretéis, no me gustaría ser Venezuela porqué lo de llevar jabón o leche en el maletero del coche para pagar a policías en caso de que me paren no me apetece ni una pizca. Pero el problema aquí es que antes de la llegada de Podemos ya se hablaba, en el libro de Luis Garicano, Dilema de España de qué direcciones podía tomar España, entre las cuales, Venezuela o Argentina.

Podemos es únicamente la consecuencia lógica de la mala gestión de un país que ha perdido toda autoestima, que no tiene rumbo y que lo poco que lo aguantaba; estado de bienestar y monarquía (España ha sido juancarlista) se desvanece poco a poco.

De la monarquía no creo que haga falta hablar mucho, el hecho de ser una institución tan opaca, incluso ahora que hay sangre joven en el trono, da una imagen extremadamente preocupante y distinta de monarquías como la inglesa.

Del estado de bienestar creo que es importante recordar sus orígenes. El estado de bienestar se creó como forma de luchar contra los populismos que asolaron Europa después de la crisis de 1929; sin miseria, es imposible que salgan los lideres mesiánicos. Parece que en este país, esto no se recuerda y es una lástima, porque a medida que van recordando gasto social pero incrementando su gasto político, se van acercando más a las lineas rojas que no se querían traspasar con el estado de bienestar.

Entonces aparece Podemos.

Podemos es la consecuencia. Nuestros partidos tradicionales le han dado la espalda a la población, ¿de qué demonios nos extrañamos entonces de que, al aparecer un partido que, aparentemente, no actúa como ellos, la gente les vote?

Nos lanzamos todos a advertir a la población de que Podemos es perjudicial para España y que no hay que votarles, pero al pensar en alternativas a Podemos, no tenemos ninguna respuesta sensata. Lo único que se pide es votar al mal menor. Es una idea deprimente y lo peor, es que no arreglará nada. La gente está cabreada, la gente está enfadada, las cuotas de popularidad de nuestros políticos son terribles y a nadie parece importarle un comino.

¿Cuál ha sido la respuesta política a Podemos? La respuesta ha sido vilipendiarlo a través de los medios afines, que son casi todos los existentes en España. Y ya está. El PSOE sigue pensado que su rival es el PP, el PP sigue pensado que su rival es el nacionalismo no-español, y los demás partidos se pelean entre ellos para un sitio bajo el sol: UPyD y Ciutadans riñéndose por cuatro migajas, Izquierda Unida haciendo el mismo discurso que siempre esperando que algún día funcione, y en Cataluña, el independentismo pensando que lo de Podemos no van con ellos, que es un tema puramente “español”.

El problema no es Podemos, el problema es que los partidos políticos le están sirviendo el control de España en bandeja. Pasan de jugar el partido, se rinden, da la impresión que se ven incapaces de superar un discurso tan superfluo y tan extremista como es el de Podemos. Básicamente porqué Podemos es lo mismo que ellos pero compuesto de gente que no es intelectualmente mediocre (sus ideas ya son de otro cantar).

Duele más cuando el PP, partido al poder con una brutal mayoría absoluta, sabe que se va a comer un rapapolvo brutal el año que viene, que viene bajando en las encuestas desde hace 2 años y no hace nada para invertir la tendencia. Tenía un crédito político brutal y curiosamente, lo único que ha hecho es comerse casos de corrupción y hacer unas reformas que se hicieron por imposición de la UE. Nunca he visto tanto poder ser tirado a la basura con tanta alegría.

Faltan lideres. Pensemos en un líder político que durase más de 10 minutos delante de Pablo Iglesias en un debate. No los encuentro. Aún peor, cada vez que en mi cabeza resuenan las palabras de Rajoy: “A veces, no hacer nada, es hacer algo” me entran ganas de coger una papeleta y votar a Podemos….pero entonces recuerdo que soy un catalán independentista así que quizás todo lo que digo son chorradas ventajistas.

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