Una mirada desde el costado.

A mis 17 años de edad puedo calcular y esperar una lista larga de experiencias, pensamientos, ideas y aspiraciones.

Hoy me vino ganas vivir un poquito más la vida sin atajos, con alegría, con metas.

En el viaje fugaz que todos hacemos una vez en nuestra historia, pasando y dejando marcas en personas y huellas a lo largo del camino por este bello y extraño lugar al que llamamos nuestro hogar.

El avión me espera y ansiosa, feliz, con miedo, preocupación, tristeza y una pizca significante de coraje, me preparo a embarcar a un destino que ansío sentirlo en mi piel que cada día se hace más oscura.

Estoy esperando entre las líneas de la rutina y personas con experiencia en ser lo que son, construyendo su cielo o infierno, estoy esperando encontrar una luz que me lleve a destino o una idea a la cual agarrarme, estoy esperando a vivir y vivir de verdad, porque existir lo hago, vivir, no tanto.

“La vida es un juego que hay que saber jugar” de pilares la honestidad y humildad, llevo como corona la valentía y sueños que sólo los guardo para mí. Espero llegar pronto a destino.

A medida que voy expandiendo mi mente y horizontes me doy cuenta de que tener vida no es simplemente tener un corazón que lata todo el tiempo, es tener ideales, personas, pensamientos y valores en los cuales apoyarse.

Llegué a destino, el campo de juego frío y vacío, esperando llenarlo con mi escencia y sabiduría, y me aseguraré de que mis pasos sean firmes al caminar, porque me van a mirar al avanzar, con la frente en alto, y mis pies firmes en la tierra espero caerme y no sentir la caída y CUANDO ME LEVANTE RECIBA UNA CACHETADA POR PARTE DE LA VIDA.

Debo de confiar en mis habilidades para este juego el famoso “dar todo de uno” al fin y al cabo es tu vida nomás verdad? pero este juego es ganar o morir pero no todo es rudeza y andar por ahí con el ceño fruncido no te olvides de disfrutar, enamorarte de vos o de otra persona, aprendé de todos y agradece su paso por tu lugar en el mundo, trabaja y sé justa y decidí seguir cuando te hayas caído y nadie te vea.

Con mi corazón tan sediento de lo que todo el mundo esta loco por encontrar, aprenderé a crecer y echar raíces y cuando el juego llegue al final espero decir “Gocé cada segundo allí, cada lágrima, cada risa, cada momento que estuve sola, cuando me sentí poderosa y lo más insignificante del mundo, y te juro que viví”.

Disfrutá mientras estas acá.

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