La práctica del Kung Fu

"El Kung-Fu contribuye al desarrollo y bienestar social, a la vez que aporta toda una serie de beneficios en la salud general", resume. Los beneficios de esta práctica deportiva abarcan diferentes niveles del ser humano, entre los que se encuentran: nivel óseo, nivel cardiovascular, nivel muscular, nivel de sistema nervioso, nivel visceral y nivel respiratorio. Además, se encuentra el hecho de que se trata de una práctica en la que se entrenan métodos de autodefensa, lo que proporcionará al alumno una "preparación física y psicológica que le hará sentirse seguro y siempre en el contexto de la humildad y evitando siempre la situación el conflicto". Por otro lado, otra de las máximas del Kung-Fu es el respeto mutuo entre compañeros y el desarrollo de un vínculo entre ellos fomentando su entusiasmo por la práctica