EL PALACIO DE LA EXPOSICIÓN

FOTO: Construcción del palacio de la Exposición. Fotografía de E. Courret

El diseño del Palacio de la Exposición estuvo a cargo del arquitecto Antonio Leonardi con la asesoría personal de Manuel Atanasio Fuentes. La obra estuvo inspirada en los palacios renacentistas, en especial el Palacio Vendramin Calergi, construido en Venecia por Mauro Codussi en el año 1500.

El Palacio de la Exposición fue construido con 80 metros de largo y 54 de ancho, contando con dos niveles. El primer nivel decorado exteriormente con pilastras de orden jónico y el segundo de estilo corintio. Además se colocaron motivos artísticos relacionados con las artes y la industria diseñados por los señores Deuleofeu y Bernard. Los adornos fueron vaciados y pulidos por los artesanos chinos dirigidos por el maestro Vallejos. Para subir al segundo nivel se construyeron cuatro escaleras de madera de cedro realizadas por el maestro Mora.

El diseño del edificio tendría dos fachadas decoradas con pequeñas hornacinas o espacios donde fueron colocadas esculturas de mármol que representaban alegorías de las cuatro partes del mundo o continentes: África, Asia, América y Europa. Además de las dos entradas principales se incluyeron tres puertas a cada lado del edificio. En el centro del Palacio se ubicó el patio central, donde serían colocados esculturas y objetos artísticos.

FOTO: Palacio de la Exposición. Grabado de Richardson (1872)

El edificio contaba con amplias salas de exposición sostenidas con 72 columnas de hierro fundido traídas desde Francia, atribuidas a la casa Eiffel. Para permitir la iluminación natural del edificio se construyeron grandes ventanas de estilo renacentista. A finales de 1871, el palacio ya estaba casi terminado. En los alrededores se fue construyendo el parque donde se levantaron varios pabellones: el bizantino o pabellón del Presidente, el gótico (conocido posteriormente como morisco) y el pabellón chino. También se construyeron varios kioscos y glorietas. Además se instalaron las fuentes ornamentales, esculturas y bancas compradas en Europa.

En una ciudad acostumbrada a las pequeñas plazuelas y alamedas, este espacio moderno fue una verdadera novedad. La obra causó gran expectativa entre los limeños, que esperaban ansiosamente visitar el nuevo parque. La curiosidad era incontenible y en enero de 1872 ingresaron al parque los primeros visitantes, a pesar que la obra aún no había sido inaugurada.

Mientras tanto las obras continuaron a toda velocidad para poder inaugurar tanto el parque como el palacio de la Exposición en julio de 1872. La Exposición Nacional que sería presentada estuvo a cargo de los comisarios de las distintas secciones que coordinaron la llegada y traslado de los objetos venidos de todas las partes del Perú.

El fotógrafo francés Eugenio Courret obtuvo la exclusividad para tomar las fotografías oficiales del parque de la Exposición. Esta preferencia ocasionó protestas de parte de otros fotógrafos de Lima que no tuvieron este privilegio. En esta historia del parque de la Exposición no podemos olvidar a los anónimos constructores la obra, que fueron los cientos de inmigrantes asiáticos que trabajaron en su construcción. Algunos de ellos fallecieron durante la construcción y en algún lugar olvidado del parque -llamado cementerio chino- reposan sus cuerpos.

JUAN JOSÉ PACHECO