Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles — Convento de los Descalzos

El convento de Nuestra Señora de los Ángeles data de 1595, y es el segundo recinto religioso en antigüedad del Rímac, después de la iglesia de San Lázaro.

Se encuentra ubicado en los terrenos que pertenecieron a doña María Valera y a su hijo don Luis Guillen. Ellos donaron a la comunidad franciscana el terreno en 1591.

El promotor para la edificación de la recolección de los Descalzos fue fray Andrés Corso, quien vistió los hábitos de la orden el 12 de abril de 1566, él vio la necesidad de contar con un recinto que sirviera como lugar de meditación y recogimiento.

Entre los ambientes que forman el convento destaca la capilla de Nuestra Señora del Carmen que fue construida en 1733 y reconstruida por el Consejo Nacional de Conservación y Restauración de Monumentos Históricos.

Esta capilla se encuentra al interior del convento y es parte del museo que en este se ha dispuesto. Allí se guarda una valiosa colección de arte virreinal, con obras procedentes de Lima, Cusco, Quito, México, España, Italia, entre otros.

Cuenta también con una importante colección de libros corales de los siglos XVII y XVIII.

Los frailes de este convento, todos los años, el 2 de agosto celebran la «Porciuncula», esta actividad congrega a varios fieles a escuchar misa y luego a degustar un plato preparado en base a verduras y carnes. La celebración de la «Porciuncula» se practica en memoria a una visión que tuvo San Francisco de Asís el año de 1216, hecho por el que se le conoce también como el perdón de Asís.

La iglesia y convento de los Descalzos fue declarado monumento nacional por Resolución Suprema Nº 2900–72 ED de fecha 28 de diciembre de 1972 y publicado en el diario el Peruano el 23 de enero de 1973.

Luis Antonio Peralta Trujillo