Los primeros estudios fotográficos en Lima: el Estudio Maunoury

Cuando ya se entronizaba la moda de la fotografía entre la sociedad limeña, empezaron a aparecer en la prensa avisos publicitarios que anunciaban la próxima apertura del estudio fotográfico de Eugène Maunoury. Las publicaciones presentaban al negocio de próxima apertura como el más espléndido de la ciudad y, aún más, lo consideraban carente de rivales en Hispanoamérica. En una de esas informaciones, don Pedro Maury, el propietario del Hotel Maury, a la sazón el más importante de la época, se jactaba de tener al fotógrafo Maunoury como huésped en su establecimiento.

La campaña publicitaria en torno al nuevo estudio muy pronto prosperó. Así, en setiembre de 1861, un antiguo residente francés desplegó, en la prensa local, una campaña publicitaria poco usual para la época, en la que no escatimaba recursos para generar interés. Informaba allí que los arreglos de los grandes salones del nuevo establecimiento de Maunoury estaban a cargo del arquitecto francés Pedro Cluseau, de exquisito gusto, y que alcanzaban al diseño del estudio, la realización de los decorados y hasta la calidad de las cortinas de seda y terciopelo.

Se mencionaba también que para el acondicionamiento del local había sido traído desde Europa un piano, costoso instrumento musical, muy escaso en la Lima de entonces. Los anuncios en los periódicos se siguieron publicando a diario y en las esquinas más concurridas de la ciudad se pegaron afiches que participaban la pronta inauguración del estudio. La propaganda era muy similar a la que desplegaban las empresas productoras de espectáculos teatrales y de corridas de toros.

Finalmente, en enero de 1862, se abrieron las puertas del esperado y espléndido estudio de la Sociedad Fotográfica Maunoury y Cía., ubicado en la calle de Palacio N.° 71. Esta importante y céntrica calle vendría a ser hoy la primera cuadra del jirón de la Unión, a pocos metros de Palacio de Gobierno. La inauguración se realizó con mucha pompa y toda Lima estuvo presente. Demás está decir que contó con el auspicio de la colonia francesa residente en la capital. La magnificencia de tal respaldo hace pensar a McElroy que detrás de todo ello estuvo el influyente comerciante Francisco Courret, sobre todo porque por esas fechas había llegado desde Francia su hijo Eugène, justamente para trabajar como operario en el estudio de Maunoury.

Coronando la expectativa creada, a partir de diciembre de 1862 Eugenio Maunoury se publicita como representante de la Casa Nadar de París. El hecho es destacado por la prensa local. El diario El Mercurio publica un aviso con una carta firmada por el propio Nadar, donde dice: “Tengo el honor de avisar al respetable público de esta capital, que solo en Lima, el Sr. Maunoury, fotógrafo, 71- Calle del Palacio -71, es el único poseedor de mis nuevos procedimientos fotográficos, premiados en París y en Londres. Nadar. 35 Boulevard des Capucines, París” (Lima, 4 de mayo de 1863).

Cuando ya se entronizaba la moda de la fotografía entre la sociedad limeña, empezaron a aparecer en la prensa avisos publicitarios que anunciaban la próxima apertura del estudio fotográfico de Eugène Maunoury. Las publicaciones presentaban al negocio de próxima apertura como el más espléndido de la ciudad y, aún más, lo consideraban carente de rivales en Hispanoamérica. En una de esas informaciones, don Pedro Maury, el propietario del Hotel Maury, a la sazón el más importante de la época, se jactaba de tener al fotógrafo Maunoury como huésped en su establecimiento.

La campaña publicitaria en torno al nuevo estudio muy pronto prosperó. Así, en setiembre de 1861, un antiguo residente francés desplegó, en la prensa local, una campaña publicitaria poco usual para la época, en la que no escatimaba recursos para generar interés. Informaba allí que los arreglos de los grandes salones del nuevo establecimiento de Maunoury estaban a cargo del arquitecto francés Pedro Cluseau, de exquisito gusto, y que alcanzaban al diseño del estudio, la realización de los decorados y hasta la calidad de las cortinas de seda y terciopelo.

Se mencionaba también que para el acondicionamiento del local había sido traído desde Europa un piano, costoso instrumento musical, muy escaso en la Lima de entonces. Los anuncios en los periódicos se siguieron publicando a diario y en las esquinas más concurridas de la ciudad se pegaron afiches que participaban la pronta inauguración del estudio. La propaganda era muy similar a la que desplegaban las empresas productoras de espectáculos teatrales y de corridas de toros.

Finalmente, en enero de 1862, se abrieron las puertas del esperado y espléndido estudio de la Sociedad Fotográfica Maunoury y Cía., ubicado en la calle de Palacio N.° 71. Esta importante y céntrica calle vendría a ser hoy la primera cuadra del jirón de la Unión, a pocos metros de Palacio de Gobierno. La inauguración se realizó con mucha pompa y toda Lima estuvo presente. Demás está decir que contó con el auspicio de la colonia francesa residente en la capital. La magnificencia de tal respaldo hace pensar a McElroy que detrás de todo ello estuvo el influyente comerciante Francisco Courret, sobre todo porque por esas fechas había llegado desde Francia su hijo Eugène, justamente para trabajar como operario en el estudio de Maunoury.

Coronando la expectativa creada, a partir de diciembre de 1862 Eugenio Maunoury se publicita como representante de la Casa Nadar de París. El hecho es destacado por la prensa local. El diario El Mercurio publica un aviso con una carta firmada por el propio Nadar, donde dice: “Tengo el honor de avisar al respetable público de esta capital, que solo en Lima, el Sr. Maunoury, fotógrafo, 71- Calle del Palacio -71, es el único poseedor de mis nuevos procedimientos fotográficos, premiados en París y en Londres. Nadar. 35 Boulevard des Capucines, París” (Lima, 4 de mayo de 1863).

Herman Schwarz

Munilibro 12, ESTUDIO COURRET: Historia de la fotografía en Lima


ESTUDIO DE LA SOCIEDAD FOTOGRÁFICA MAUNOURY Y CIA, Colección Roberto Fantozzi.