Nikola Tesla, lejos de Omelas

Cúmulo de Tesla
Jul 10, 2017 · 4 min read

Recordamos hoy a Nikola Tesla (Croacia, 10 de julio de 1856 — EUA, 7 de enero de 1943), pensador e inventor revolucionario. Tesla es una de las figuras que nos inspiró a reunirnos en un espacio iluminado más por la imaginación ambiciosa que le hizo vislumbrar un mundo distinto, que por la corriente eléctrica alterna con la que alcanzó la fama.

Nikola Tesla fue un visionario. Autodidacta, no tuvo la formación clásica de un físico o un ingeniero de su época, pero recorrió varias de las principales instituciones científicas de Europa, reuniendo conocimiento que le parecía relevante. Sus estudios sobre el electromagnetismo, basados en un sólido sustento matemático, y la ambición de utilizar la ciencia para terminar con las guerras en el mundo no a través de la dominación militar sino del bienestar humano igualitario y gratuito, le hicieron defender la idea de que todo progreso tecnológico debe considerarse un bien común y debe ser accesible para toda la gente.

Tesla propuso formas en que la industria podría funcionar en el futuro gracias a que se codeaba con grandes magnates; y en su faceta humanitaria se alimentó conversando con artistas y escritores. Por ejemplo, a Mark Twain lo hizo participar en sus experimentos (que, se dice, al pobre Twain le agravaban los problemas digestivos que sufría). Sus ideales resultaron ingenuos para una época en la que todo avance tecnológico ya estaba ligado intrínsecamente a las ganancias económicas. Esto dificultó que encontrara patrocinios y lo hizo víctima de ataques y engaños de sus competidores. Es sabido que Thomas Alva Edison usaba la silla eléctrica para sacrificar perros y gatos en público con tal de denostar la corriente alterna propuesta por Tesla y encumbrar su corriente continua como la mejor opción, aunque no lo fuera. Guglielmo Marconi recibió el Nobel por una de las invenciones de Tesla: la Radio. En 1943 le reasignaron el premio, pero él ya había muerto.

La ONU declaró el año 2006 como el año internacional de Tesla para reivindicar al gran inventor que había quedado en el olvido hasta entonces. La literatura, sin embargo, nunca lo olvidó, pues lo hizo figurar en historias como El prestigio de Christopher Priest, El palacio de la luna de Paul Auster, o Watchmen de Alan Moore, entre las más famosas, aunque ya desde 1901 Tesla era un personaje de la ciencia ficción al protagonizar To Mars with Tesla or, the Mistery of Hidden Worlds (porque, desde luego, Tesla creía que debíamos comunicarnos con las inteligencias extraterrestres).

La leyenda dice que mientras daba un paseo por Budapest con un amigo, Tesla se sumergió en la espectacular puesta de sol de aquella tarde, y murmuró unos versos del Fausto de Goethe que se sabía de memoria:

Mira cómo resplandecen esas chozas a la luz ardiente del atardecer, rodeadas de hierba. El sol se aleja y cede, pero el día sobrevive, pues aquél marcha hacia otro lugar donde animará nueva vida. ¡Cómo desearía que unas alas me elevaran del suelo y pudieran acercarme a él más y más! (1)

Mientras su amigo lo escuchaba, maravillado, Tesla parecía estar en un trance en el que comenzó a describir el motor generador de corriente alterna. Las imágenes de Goethe sirvieron de combustible a su prodigiosa imaginación, la poesía le ayudó a vislumbrar esa invención suya: otra luz iluminando la vida en la Tierra cuando el Sol se retirase a otra parte, una idea que cambiaría al mundo.

Nuestro colectivo está formado por personas curiosas, motivadas por el asombro, la camaradería, las ganas de saber y de compartir el entusiasmo por la imaginación y la creación en todas sus vertientes, y nos identificamos con Nikola Tesla en varios aspectos.

Actualmente seguimos sufriendo las desventuras del mismo sistema que truncó las ambiciones de Tesla y que pareciera habernos arrebatado la capacidad de decidir sobre nuestro futuro. No compartimos la ambición por beneficio económico y la vanagloria individual de los tiempos que corren. Detestamos que parezca remota cualquier aspiración a la justicia social, económica o ecológica.

Creemos que la combinación de dos de las manifestaciones culturales más poderosas de la humanidad, la ciencia y el arte, puede construir un nuevo motor de corriente alterna, un cambio que dinamice los engranes hacia un nuevo sistema en el que el bienestar que se persiga no sea el monetario e individual, sino el de las vidas humanas y de todas las otras vidas que habitan la Tierra. Consideramos urgente reestablecer esa amistad y esa conversación que no poca gente dedicada a las artes y las ciencias han llevado de forma natural y recíproca. Recordamos y saludamos a Juana Inés de Asbaje y Carlos de Sigüenza y Góngora, a Alejandro Fabián y Athanasius Kircher, a Ramón Llull, Margaret Cavendish y Mary Wollstonecraft Shelley.

Y con este objetivo en mente, ponemos dos ideas más de Nikola Tesla sobre nuestra mesa, a la que convidamos a quienes nos leen:

“Las mujeres ignorarán los precedentes y asombrarán a la civilización con su progreso”.

“El presente podrá ser de ellos, pero el futuro por el que luché será mío”.

Retomamos estos desafíos porque nosotros, como Tesla, queremos alejarnos de Omelas, esa idílica ciudad imaginada por Ursula K. Le Guin que plantea el siguiente dilema ¿Si la prosperidad de todo un pueblo dependiera de la esclavitud y el sufrimiento de una sola persona, lo aceptarían sus habitantes? La respuesta es: no. Algunos renuncian a la supuesta utopía de Omelas:

El lugar a que ellos se dirigen es un lugar incluso menos imaginable para nosotros que la ciudad de la felicidad. No puedo describirlo del todo. Pero ellos parecen saber a dónde se dirigen, los que se alejan de Omelas. (2)

Nosotros, como Tesla, queremos alejarnos de Omelas.

El futuro será nuestro.

(1) The glow retreats, done is the day of toil;

It yonder hastes, new fields of life exploring;

Ah, that no wing can lift me from the soil

Upon its track to follow, follow soaring!
Fausto
, J. W. Goethe.

(2) Los que se alejan de Omelas, Ursula K. Le Guin.

Cúmulo de Tesla

Written by

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade