Yo También

Puta me da re-pena leer a mis amigas publicando que han sido víctimas de abuso. Aquellas con las que hice migas de turno y estimo mucho, otras que son mis hermanas y comparten conmigo lazos más importantes que los sanguíneos (que al final del día son una mierda, como pueden ver, hay familiares abusadores en todos lados), mujeres que admiro, que me inspiran, que me dieron fuerza cuando no la tuve.

Ninguna está a salvo, qué horror.

No pongo en duda a ninguna, porque he compartido bastante con los de mi sexo y sé con certeza qué pasa en las cabezas de hombres enfermos. Enfermos de poder, abusadores culiaos, golpeadores, débiles.
Me da más pena que ante la exposición de estos episodios de dolor y desesperanza, todavía haya un grupo de gente escéptica que piensa que esto es por moda o que es darle color.

¿Moda? ¿¿¿¿Es que son imbéciles????
Hemos visto a tant@s llegar al punto de quitarse la vida de inmediato o incluso años después de haber sufrido abusos y todavía creen que es joda? No les parece inhumano de su parte, conchetumare, tener en mente siquiera QUE ESTO ES JODA?

Me da asco loco. Asco y pena que no sé ya si quiero dejar escurrir las lágrimas que reprimo ahora o vomitar.

Esto no es nuevo. Esto no es de la generación pasada. No es de los millenials, ni de los pokémon, ESTO ES DE SIEMPRE. Que ahora se haga público y que estemos forzando a la sociedad a evolucionar (de verdad frasié eso¿?) es lo mínimo que podemos hacer. Lo mínimo. Por el honor de quienes murieron en silencio, quienes murieron por hablar y quienes vivieron por callar.

Yo no soy un santo y también he sido como la mierda con much@s. No busco redimirme pero quiero cambiar. Para bien. El mundo no tiene que ser tan terrible para los que vienen después de mi.