Nadie.

En algún momento del camino me he perdido.

Y el camino de regreso

no se ve ni en el horizonte.

No puedo sentirlo, ni olerlo.

No puedo imaginarlo.

Estoy estancada en no sé dónde.

Estoy sola,

o me siento,

tal como siempre.

Ni siquiera sé si quiero volver,

¿lo vale?

¿lo valgo?

Que si las personas somos fuego,

yo soy una chispa.

Una que está apunto de extinguirse.

Que a veces parece que toma fuerza, y luego

empieza a extinguirse.

Estoy y no estoy.

Siento todo y nada.

No soy.