Viajé con una pornostar.

Si. Viaje con una pornostar, o mejor dicho una de esas flacas que tiene sus cinco minutos de fama cuando se filtra un vídeo de ellas garchando.

Año 2007. Se filtra el vídeo de la nueva estrellita de moda, carrera ascendente truncada por la crueldad 2.0. Todos corremos al “city”, el único cyber con una conexión medianamente aceptable. Con sólo escribir “VÍDEO PROHIBI..” Google se encargaba de completar los campos necesarios y nos daba unos segundoss de interminable agonía morbo-sadista antes de escupir enlaces a cientos de sitios de dudosa moralidad a fin de ver el vídeo.

Hoy lo recuerdo en perspectiva, el vídeo no era bueno y la chica en cuestión me parecía linda, nada importante y no hacía cosas que cualquier mortal no pudiese hacer.

Quizás maduré y me parece patético exponer así a la gente. No lo sé, lo voy a pensar después de ver el video de una princesa de un país raro que acaban de subir a Porntube.

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