¿Adónde van los calcetines perdidos?

El misterio de los pares incompletos por fin es revelado. Ahora sabemos que algunos andan por ahí dando sus propios pasos.

¿Qué misterios hay detrás de la desaparición de un calcetín? ¿Adónde van? ¿Les da miedo la vida en pareja? Durante años se nos ha querido vender la idea de que simplemente se pierden o se quedan en el viaje… hacia la secadora. Sin embargo, en ClickNecesario nunca nos han gustado las explicaciones fáciles.

Es por esto que, tras una ardua investigación, logramos ponernos en contacto con cinco calcetines perdidos que, haciendo alusión a la célebre frase, no andaban muertos, andaban de parranda. Acá les contamos sus historias:

  1. MERRY. Calcetín de algodón, color verde.

Este pequeño viajero decidió cambiar los cajones por las chimeneas. Merry encontró que disfrutaba mucho más que lo llenaran con dulces que con dedos. Y es que dice que el aroma es mucho más placentero. Como un milagro navideño, todo le salió bien al buen Merry, pues afortunadamente vive en la casa de unos señores con memoria a corto plazo, por lo que todos los días olvidan quitar los adornos navideños. ¡Enhorabuena, Merry!

2. ROJILLO. Calcetín rojo, alto, con resorte.

La historia de Rojillo es especial. Sus dueños originales lo donaron a un grupo de monjas, donde siempre fue ignorado, ya que no iba con sus hábitos. De aventón en aventón, llegó a la zona de Boston en el año 2004 y encontró hogar en Fenway Park, casa del equipo de beisbol Los Red Sox. Curiosamente, ese mismo año, el equipo lograría el tan ansiado campeonato tras 86 años de espera. Los aficionados adoptaron de inmediato a este calcetín como un amuleto de la suerte. “Ahora me parece gracioso que un rojillo sea tan bien recibido en Estados Unidos”, comenta el calcetín mientras vitorea a su equipo. Go, Red Soxs, go!

3. CALCETÍTERE. Calcetín largo, a rayas, color amarillo y rosa. Con ojos y boca.

Hay quienes están destinados a algo grande. Y no es que este calcetín quisiera ser calceta, sino que su sueño siempre fue triunfar en el mundo del espectáculo. De pequeño solía admirar a los calcetines Donelli, quienes tuvieron un momento de gloria en la televisión. Durante un viaje de sus dueños a Los Ángeles, aprovechó un pequeño orificio en una de las maletas para salirse e ir en busca de sus sueños. Hoy, se codea (o, más bien, se tobillea) con la élite hollywoodense y disfruta montones caminar por las alfombras rojas. ¡Luces, cámara y acción, Calcetítere”.

4. WALLY. Calceta de futbol, a rayas blancas y rojas, con soporte especial.

Cansado de estar siempre sucio y ser víctima de patadas, barridas y friegas a mano, un buen día Wally huyó. Desde que tuvo uso de razón, odiaba ser el centro de atención, por lo que buscó un lugar donde nadie lo conociera y pudiera pasar desapercibido. Ahora acompaña por el mundo a un joven excursionista y siempre encuentra parajes en los cuales perderse entre la gente y múltiples objetos. Pocos llegan a localizarlo, lo que lo hace muy feliz. ¡Nosotros ya te vimos, Wally!

5. CHRIS TIN. Calcetín tamaño infantil, color azul, amarillo y rosa pastel, con un hoyo en la punta.

Ante la pérdida de su hermano, este tin decidió emprender una búsqueda por todo el mundo. Chris Tin estaba seguro de que su par había desaparecido en una lavandería, por lo que decidió venir a México un 24 de febrero, pensando que podría ser buena fecha para preguntarle a la lavandera. Ante la frustración de ese primer intento, este incansable calcetín emprendió un viaje por todo el mundo, que lo ha llevado desde la bota itálica hasta la Patagonia. El viaje y la búsqueda continúan y estamos seguros de que logrará su objetivo. ¡Buena suerte, pequeño Tin!

Todas estas historias son conmovedoras y nos acercan un poco más a los calcetines del mundo. Así que no se sientan mal cada que no encuentren una pieza de estos accesorios, lo más seguro es que estén viviendo su sueño al máximo.

¿Qué nos queda a nosotros? Recordar que, como en toda historia de abandono, siempre están “los que se quedan”. Tratémoslos bien, consintámoslos y busquémosles una pareja. Porque, haciendo alusión a la célebre frase, siempre hay un roto para un descosido.


Originally published at www.clicknecesario.com on August 18, 2015.

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