Certificadoras de buceo: el misterio detrás de las siglas.

Si estás metido hasta el cuello en este tranvía llamado buceo, seguramente, alguna vez te habrás topado con alguna de las siguientes siglas: PADI, CMAS, SSI, PADI, IANTD, PADI, FAAS, PDIC, ACUC, PADI, DAN, PADI, PADI, PADI, PADI, PADI.
Estas siglas representan organizaciones que se encargan de promover el buceo a lo largo y a lo ancho del planeta. Organizaciones, es decir: marcas. Promover, se entiende: lucrar.
Por si a alguno se le pinchó el paracaídas y acaba de caer por acá, voy a resumir el organigrama de recursos humanos del buceo: las certificadoras organizan la información y el conocimiento actual del buceo, y lo convierten en un estándar, que más o menos es una bajada de linea para los encargados de enseñar estos estándares: los instructores. Lo que hacemos los instructores es agarrar ese conocimiento y transmitírselo a los alumnos que, al finalizar el curso, pueden rendir su examen en aguas abiertas (estándar) y recibir su credencial o certificación de buceo, legitimada por las ya mencionadas organizaciones.
Sin embargo, la variedad (y la pereza por no informarse mejor) suele producir equívocos y, como la grieta es un fenómeno mundial, la pregunta se torna inevitable: “¿cuál es la mejor?”.
Hacerle esa pregunta a un instructor es como preguntarle un hincha cuál es el mejor equipo de fútbol. Pero como soy mejor entusiasta que instructor, me voy a animar a darles la única respuesta que se me viene a la cabeza: ninguna.
Las habilidades de un buceador no están determinadas por el color de las tarjetitas que acumule en su bitácora. Como siempre, el entrenamiento, el estudio y el entusiasmo, serán las mejores credenciales de cualquier persona que practique el buceo.
“Pero cuándo estuve de vacaciones en el Caribe me dijeron que necesitaba mi credencial PADI sino no podía bucear”. ¡Menos mal que no te pidieron que te tires desde un puente!
Todas las certificadoras de buceo son reconocidas internacionalmente por una meta-organización de buceo que, como no podía ser de otra manera, se la conoce a través de una sigla: WRSTC; esto es World Recreational Scuba Training Council. Este consejo se encarga de generar los estándares internacionales que cualquier certificadora de buceo -PADI, CMAS, SSI, etc- debe transmitir en sus cursos (o en otras palabras, si nos organizamos… buceamos todos).
Es decir: vos, un alemán y un colombiano, aprenden exactamente lo mismo, las mismas habilidades, los mismos conocimientos teóricos y, por supuesto, bajo los mismos estándares de seguridad.
Por supuesto que cada organización tiene su reputación, pero como me ha enseñado recientemente un instructor -con más experiencia y nivel que yo-, la verdadera reputación es de los instructores, no hay marketing que pueda hacer sombra al desempeño de la calidad humana de los docentes.
Para completarte un poco el panorama, a continuación vas a ver unas reseñas de algunas de las certificadoras de buceo más destacadas del mundo.

CMAS. Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas. Fundada en 1959, nace de la utopía de unificar, coordinar y desarrollar todas las actividades subacuáticas; es la primera organización de buceo científico-deportiva. Su primer presidente fue Jacques-Yves Cousteau. Tiene su sede administrativa en Francia desde donde organiza todas sus actividades a nivel mundial.

PADI. Professional Association of Diving Instructors. Fundada en 1966, nace como una búsqueda de profesionalizar y modernizar el sistema de enseñanza del buceo. Sus creadores John Cronin (un gerente de ventas) y Ralph Erickson (campeón de natación y educador). Es un tanque comercial que se ha convertido en la organización de buceo con más renombre del mundo.

SSI. Scuba Schools International. Fundada en la década del ’70 por Bob Clark, es una de las certificadoras con mayor desarrollo de material didáctico tanto para sus cursos básicos, como así también para las especialidades. Su sistema de enseñanza continua es muy amplio y posee un gran desarrollo de cursos de buceo técnico. Junto con PADI se disputan el mercado de este lado del meridiano.
Como dice el dicho, cada cual con su manual abajo del brazo. Elijan sin miedo, no compren pescado podrido. Y, pese a quien le pese, en buceo hay una sola insignia que vale la pena y es esta:

Si te cruzás a alguien que haga apología de este emblema, escuchalo porque seguro tiene una buena historia para contar.
PD: NO es la bandera de Argentinos Juniors.
