Pasado y presente del fútbol formativo en Elche

Miles de niños pertenecen a clubes ilicitanos del deporte rey desde sus escuelas hasta la última etapa de formación

El profundo cambio que ha experimentado el fútbol base en los últimos años, con la aparición de numerosos clubes cada temporada frente a las antiguas peñas deportivas, que durante muchos años realizaron el trabajo de base, ha provocado una transformación en sus modelos de financiación. Los clubes primitivos tenían como objetivo una labor social con los niños, no existía esa selección de nivel que se busca hoy, esa competitividad. Como habían menos equipos era más fácil encontrar patrocinios de empresas para asumir los gastos. Y los monitores que entrenaban a aquellos jugadores carecían de formación y solían coincidir con un familiar de alguno de los niños que jugaba en el equipo.

La realidad de hoy es bien distinta, la oferta de clubes es mucho más amplia, por lo tanto el número de equipos es mayor. Por ello resulta más difícil obtener ingresos por parte de patrocinadores, y son los mismos padres los que asumen mediante una cuota anual los gastos derivados de la creación del equipo, de manera más individualizada cada padre paga al club en concepto de su hijo: ficha federativa, mutualidad de lesiones, arbitrajes, equipación y material además de una parte del dinero que percibe mensualmente el monitor/entrenador que a diferencia del pasado, por lo general, está mejor formado y titulado como monitor deportivo o entrenador en alguno de sus niveles. Los clubes a cambio ofrecen un modelo más competitivo, en el que la formación no es lo más importante ya que convive con la obtención de resultados, la exigencia deportiva.

La S.C.D. Intangco (de blanco y verde), club histórico de la ciudad, cambió el diseño de su equipación la pasada temporada 2016/2017 por primera vez desde su fundación en 1975 / Foto: David Montoya
Los clubes de fútbol base más antiguos de Elche son: C.D. Altet (1936), Peña Raval (1959), Kelme C.F. (1973) y la S.C.D. Intangco (1975), en su origen perseguían una labor social, hoy todos ellos continúan formando jugadores, pero han ido adaptándose a los nuevos modelos de funcionamiento

Instalaciones municipales

Otra de las razones que provocan la aparición de nuevos clubes es la gratuidad en las instalaciones municipales para poder llevar a cabo entrenamientos y partidos. La no obligación de contar con instalaciones propias para la fundación de un club facilita y aclara a los directivos la toma de decisión de emprender la aventura.

El fútbol base en Elche evoluciona hacia un estado de permanente inestabilidad, la imposibilidad de acción ante la iniciativa privada permite la continua aparición de clubes que provoca un importante colapso en el reparto de instalaciones municipales dando lugar a deficientes condiciones de entrenamiento.

Cambio de mentalidad

Años atrás los clubes formativos de base tenían un único objetivo, formar jugadores para el Elche C.F., el amor a unos colores, único club profesional a diferencia de otros lugares en los que existen dos equipos profesionales en la misma ciudad, permitían el trabajo entusiasta de dirigentes y entrenadores de las peñas deportivas para que sus jugadores llegasen a los equipos de base del club franjiverde.

Hoy en día todo es muy distinto, la marcha errante del Elche C.F., hecha la excepción de un par de temporadas en 1ª División en los últimos veinte años, descuidando de una manera sorprendente su propia cantera, junto a clubes cercanos que han apostado por el fútbol de base, como el caso del Villarreal C.F., han aprovechado para incorporar jugadores ilicitanos a sus filas, entre otros, y eso ha provocado que los jugadores ilicitanos no tengan, en general, la meta de llegar a debutar con el equipo de su ciudad.

Tesis “Situación actual de los clubes deportivos ilicitanos”

Para conocer mejor la situación del fútbol base ilicitano hay que analizar a los clubes, su modo de funcionamiento, los equipos con los que cuentan, para así poder hacernos una composición de lugar. En la tesis de Antonino Martín Palacios encontramos respuestas a muchas de estas preguntas, aunque su estudio es mucho más amplio y abarca a 18 clubes ilicitanos de distintas modalidades deportivas a los cuales clasifica en cuatro grupos por sus características: club cobijo, club tradicional, club selectivo y club distintivo.

Antonino Martín Palacios, autor de la tesis “Situación actual de los clubes ilicitanos” en la UMH / Foto: David M.

En lo referente al fútbol, fija su atención en dos clubes que nos van a servir de ejemplo para extenderlo a la práctica totalidad de los clubes de fútbol base ilicitanos.

C.D. Altet

Definido en la tesis como un club tradicional: “Club especializado en una única modalidad de los deportes más tradicionales,en la cual participa en el ámbito federado. El club cuenta con entrenadores que perciben alguna retribución y los deportistas son amateurs con licencia federativa siendo ellos o sus padres socios del club. Los directivos suelen asumir todas las tareas de gestión, aunque en ocasiones cuentan con personal para realizar parte de ellas”.

Esta definición nos sirve para la mayoría de clubes de fútbol base ilicitano añadiendo una característica más; estos clubes no disponen de instalaciones propias y utilizan las instalaciones municipales.

Para A. Martín Palacios, existe un condicionante decisivo “que los clubes dispongan o no de instalaciones propias” algo que a la vista de lo comentado resulta fundamental y una forma de distinguirse del resto de clubes.

Kelme C.F.

Definido como un club selectivo: “Club especializado en una única modalidad deportiva y orientado a la competición y el alto rendimiento, siendo muy selectivos con los deportistas para encuadrarles en sus respectivos equipos. Para evitar interferencias en estos objetivos sus socios son exclusivamente un reducido grupo de directivos. Por tanto, la continuidad del club se basa en el prestigio acumulado por sus éxitos deportivos y en la permanencia en el club del grupo directivo.

Esta definición nos sirve para agrupar al resto de clubes de base, los que están más orientados a la competitividad y buscan resultados deportivos por encima de los formativos. Algunos de estos clubes, como el propio Kelme C.F. dispuso durante muchos años de instalaciones propias que era un factor distintivo del resto de clubes ilicitanos.

Problemas estructurales y financieros

Uno de los problemas que existen en los clubes formativos es la prácticamente nula existencia de regulación laboral de técnicos y monitores deportivos. En la actualidad, por suerte, la preparación de entrenadores está muy extendida en todos los equipos y su trabajo es remunerado, por lo general, pero no existe una verdadera relación laboral. En muchos casos, los entrenadores, no únicamente realizan las labores de entrenamiento sino que además se les asignan tareas de cobro de las cuotas de jugadores a los padres en entrenamientos o partidos siendo los auténticos motores de los clubes por encima de sus dirigentes. Para ello, Martín Palacios, propone en otra de sus recomendaciones de la tesis, la unión de los clubes en los gastos de gestión que pudiese conllevar la regularización de la situación laboral de monitores deportivos y así los clubes pudieran tener un panorama más asumible económicamente en este sentido.

Corte de voz de Antonino Martín Palacios sobre la “coompetición”

Para la generación de ingresos, la tesis propone la celebración de eventos de una forma original, la “coompetencia” (competir cooperando) así además de aumentar ingresos y crear una cohesión mayor entre grupos, existe la posibilidad de captar socios y patrocinadores tan importantes para la subsistencia de estos clubes.

Jugadores alevines del Atlético de Madrid e Intangco durante la disputa de un torneo. Estos eventos generan ingresos muy necesarios para los clubes de base. / Foto: David Montoya

Asociación de Clubes de Fútbol Base de Elche (ACDE)

Para José Vicente Candela, presidente de la ACDE, el fin de la asociación “debe ser la unión de los clubes ilicitanos para tener más fuerza cuando hay que solucionar problemas tanto con la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana como con la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Elche”.

Corte de J.V. Candela sobre el fin de la asociación

La idea principal de la Asociación es la de “buscar recursos para los clubes” por ello organiza torneos anualmente tanto de Navidad como en verano y que los beneficios repercutan en ingresos para los clubes integrados dentro de la asociación.

Como reconoce el propio Candela, uno de los síntomas de la desunión entre los clubes de fútbol base en Elche es el número de clubes que integran la asociación. Únicamente 6 de los 21 clubes existentes forman la ACDE, las razones que argumenta Candela de éste escaso número es “la fusión de clubes que pertenecían a la asociación con otros que no estaban, además del poco interés que muestran clubes con equipos en altas categorías de enfrentarse en temas determinados con la federación o el ayuntamiento”.

José Vicente Candela, Presidente de la Asociación de Clubes de Fúbol Base de Elche (ACDE) / Foto: David Montoya

La visión del cambio de mentalidad que han experimentado los clubes, confiesa Candela “no es del todo positivo” ya que se ha perdido la esencia del fútbol formativo y se ha sustituido por un objetivo más competitivo.

Corte de voz de J.V. Candela sobre el cambio de idea en los clubes
“La mayor competitividad que todo ello provoca no es la mejor manera de llevar a cabo los valores integradores que debe tener el deporte en estas edades tempranas” así lo considera José Vicente Candela, presidente de la Asociación de Clubes de Fútbol Base.

La dimensión a nivel autonómico y local

En definitiva, los agentes del deporte ofrecen una visión parecida de lo que es hoy el fútbol formativo en nuestra ciudad. Observan de forma muy positiva los miles de niños que practican el deporte rey pero existen ciertos valores que salpican del fútbol profesional y que no pueden considerarse válidos para el deporte de base ya que pueden provocar frustración en algunos jugadores.

Desde un punto de vista local urge la solución de crear o explotar de mejor forma las instalaciones deportivas que permitan mejorar las condiciones de entrenamiento y que no es suficiente maquillar por el gobierno de turno dentro de los programas de promesas electorales y que más tarde durante el tiempo de legislatura acaban quedando en el olvido.