MIEDO A NO PODER VOLAR

Por qué no debe cancelarse el Nuevo Aeropuerto Internacional de México

Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) una vez finalizado

Antes que nada, pongo a su disposición la siguiente dirección electrónica:

http://www.aeropuerto.gob.mx/

Seguramente muchos han leído (o al menos escuchado), ya sea por los medios, por las campañas presidenciales, e incluso por las redes sociales, que al oriente del Valle de México, se construye un aeropuerto, pero en realidad, ¿qué tanto saben?

Como todo, es un tema complejo, y hay mucho ($$$) de por medio, es verdad, pero realmente se han puesto a investigar en qué consiste el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México y el por qué de su necesidad.

Hoy, no hace falta decir, que el virtual próximo Presidente de México (hoy presidente electo para quien le pese) declaró, incluso antes de tiempos electorales, desde su trinchera (MORENA), que debía cancelarse; que es una “obra faraónica”, que su gasto es excesivo y además se construye en terrenos no apropiados por lo que es inminente que sea cancelado, o al menos, ese era el argumento que daba cuando era candidato a la presidencia, y que por desgracia, aún sostiene, aunque con miras a una consulta popular (nada ortodoxo, considerando que ya consultó a verdaderos expertos en la materia); pero en realidad cuánta razón tiene el señor López… se los diré pronto y con el debido pesar: NINGUNA.

Construyendo sobre el agua

Superposición del sistema lacustre del Valle de México sobre mapa actual de la Zona Metropolitana. Notar que incluso la Base de Santa Lucía está también dentro de lo que era suelo lacustre.

Antes que nada, permítanme recordarles un poco de historia y algunos datos duros: sabemos perfectamente que la Ciudad de México (y buena parte de su Zona Metropolitana) están asentados en un terreno geológicamente inestable y aún así, la Ciudad de México está en pie, a pesar de todos los problemas que representa vivir en una ciudad edificada casi en su totalidad en lo que fuera en tiempos prehispánicos un lago, o mejor dicho, una cuenca de lagos: el mayor y mejor conocido era el de Texcoco, el cual estaba conectado naturalmente con los lagos de Xantocan, México, Zumpango, Chalco y Xochimilco. El lago no era un problema para la próspera civilización Azteca, sin embargo, con la llegada de los conquistadores, significó la desecación del mismo, ya que ellos, no estaban familiarizados con vivir cerca (o bien dentro) de entornos tan abundantes de agua, por lo que su solución “sencilla” fue secar el lago, proyecto que incluso se prolongaría hasta inicios del siglo XX (mucho tuvo que ver el hecho de no saber aprovechar el lago y culpar a las inundaciones — controladas ya anteriormente por la ingeniería hidráulica azteca — como pretexto para su inminente desecación).

Y ahora, ¿qué tiene que ver todo esto con el tema del aeropuerto?: la verdad mucho; no profundizaré mucho en lo que refiere a mecánica de suelos, pero lo cierto es que hoy existen métodos de construcción que pueden solventar el tener suelo lodoso (o mejor dicho arcilloso) y a pesar del mismo poder construir en él, prueba de ello es la existencia de rascacielos en la ciudad de México como la Torre Latinoamericana (por cierto, el edifico alto que a nivel mundial ha soportado más terremotos que cualquier otro y que además, no ha presentado hundimientos significativos debido a la maestría con que se edificó dicho rascacielos, por cierto, obra 100% mexicana). Y así como “la Latino” hay tantos otros ejemplos: EL World Trade Center, La Torre de Pemex, La Torre Mayor, la Torre del Corporativo BBVA Bancomer, la Torre Reforma, entre otros tantos ubicados en las avenidas Paseo de la Reforma e Insurgentes, las cuales se encuentran (exactamente), dentro de la zona lacustre del valle de México.

La Torre Latino y varios de los rascacielos que conforman el “Skyline” de la Ciudad de México

De lo anterior se puede concluir que en efecto es posible construir en terrenos complicados y si aún es preocupante el tema del suelo, hay construcciones en terrenos ganados al mar y terrenos difíciles como el aeropuerto de Hong Kong (obra, por cierto proyectada por el mismo arquitecto autor del NAIM, Sir Norman Foster), un aeropuerto en Tokio, Japón, construcciones en el río Támesis de Londres, la Torre Eiffel en el suelo poroso de París, y un largo etcétera… Por cierto, no quise profundizar tanto en mecánica de mecánica de suelos, pero es necesario saber que lo que realmente ocasiona los hundimientos en el Valle de México es la desecación misma del suelo, es decir, por la propia extracción de agua de los mantos freáticos debajo del subsuelo, ya que al haber menos agua en el subsuelo, se altera su densidad y por lo tanto, al ser menos denso el suelo, se hunde lo de más que es más denso (como el plomo al hundirse en el agua, por ser más denso que ésta, contrario a la madera que es menos densa). Eso es lo que ocasiona el hundimiento al rededor del Ángel de la Independencia, o bien del Palacio de Bellas Artes y de la Catedral Metropolitana… Si aún tienen dudas, los invito a consultar a su ingeniero o físico de confianza para salir de dudas… Para el tema del aeropuerto, la situación del suelo ha sido perfectamente estudiada y calculada desde que se hicieron los primeros estudios de geotécnia en los terrenos del ex-vaso regulador de Texcoco, que además los hizo nada más y nada menos que la UNAM, la mayor casa de estudios en México y se han estado llevando a cabo desde los años 80, ya que desde entonces se ha contemplado la creación de una nueva terminal, y esos mismos estudios han sido orquestados tanto por la misma UNAM, como por la CONAGUA (caso contrario a los dudosos estudios presentados por el Ingeniero Riobóo, del que hablaré más adelante)

En resumen, el tema de los hundimientos y del suelo, NO es problema para la construcción del aeropuerto y si todavía insisten en que no debe construirse en terrenos como el de nuestra ciudad por el tema de los hundimientos y de sus características, entonces ni siquiera la ciudad misma debería de existir…

Financiamiento y costo del proyecto

Ahora bien, pasemos al tema del costo: hablar de 200 mil millones de pesos puede sonar algo fuera de lo común, pero tranquilos, que no significa que todos lo estemos pagando directamente.

Existe algo llamado Tarifa Única Aeroportuaria (TUA) y es un impuesto que se paga cada vez que se hace uso de un aeropuerto y sí, esto lo pagan TOOOOODOS los pasajeros que requieren de los servicios de un aeropuerto en cualquier parte del mundo (sí, como quien dice, los paga hasta Obama). Para que un aeropuerto se financie, debe contar con un ingreso, el cual no es donado por el gobierno en su totalidad (al menos no en un gran porcentaje como se piensa aunque sí es considerable), mas la mayor parte proviene de los usuarios que adquieren un boleto de avión, las aerolíneas que pagan por poder aparcar sus aviones (y poner mostradores y oficinas), así como por quienes pagan la renta de un local para poder comerciar dentro del mismo (es decir, las tiendas de recuerdos o los restaurantes y cafeterías). Sabiendo esto, el Gobierno decidió que lo correspondiente al 60% del costo total del proyecto correría a su cuenta, pero no totalmente y de golpe: para esto se ocupará lo que se obtiene actualmente de la TUA del aeropuerto actual + otros tantos medios de financiamiento, como por ejemplo los bonos de las afores… y aquí hago un pequeño alto: antes que nada, entiéndase que las afores son medios de inversión, por medio del cual, a un trabajador durante su etapa laboral, se le retiene una parte de su ingreso, el cual es invertido para préstamo (con intereses al cliente que lo solicite, como por ejemplo una constructora) para financiamiento de proyectos; esto significa que se eligen proyectos de alta rentabilidad (como el aeropuerto en construcción, o un carretera o una escuela o un hospital), para que con los intereses cobrados se pueda pagar la afore de los trabajadores cuando éstos la soliciten, es decir, al retirarse (y además para que quien emita el préstamo, también pueda seguir financiando más proyectos de infraestructura y seguir generando empleos y flujo de capital). Así que, el hecho de que las afores (que además sólo son de algunas instituciones y no las afores de todos los trabajadores como erróneamente se cree) financien el aeropuerto, es porque la rentabilidad es ALTA y por lo tanto garantizará el pago de las mismas a los trabajadores (al ser inversiones SEGURAS debido a la alta rentabilidad misma de la obra), por lo que cancelar el aeropuerto, significaría cambiar el método de financiamiento y por lo mismo habría más problemas (ahora sí) para garantizar el pago de las retribuciones a los trabajadores (creo que este es otro buen motivo para NO cancelarlo, ¿no creen?).

Y si no es suficiente lo anterior, el gobierno pone a la venta en bolsa algo que se conoce como Fibras (Fideicomisos de Bienes Raíces), para que por la venta de dichos activos, se pueda seguir financiando el proyecto sin comprometer más dinero del erario (además de proteger las inversiones ya establecidas y no detener la obra por falta de capital).

Puedes hacer clic aquí para leer más sobre la creación de Fibras en la Bolsa Mexicana de Valores

Por último, el 40% restante del financiamiento procede de la iniciativa privada: todas aquellas empresas y empresarios involucradas directamente en la construcción, diseño y suministro de recursos materiales y laborales para que la obra se ejecute.

Yo no soy financiero, pero sí les puedo decir, que nada vendría bien para el gobierno del señor López si se cancelase la obra, ya que de hacerlo, en toda obra, hay que considerar las multas por incumplimientos de contratos, los cuales podrían alcanzar, según fuentes del Grupo Aeroportuario del Valle de México, montos por hasta 100 mil millones de pesos (¡ Es más de la mitad del presupuesto originalmente pactado de 169 mil millones de pesos!).

Santa Lucía

Recordemos que López Obrador insiste que su proyecto de Santa Lucía valdría (según él), poco más de 60 mil millones de pesos (algo muy sospechoso contando que el ingeniero Riobóo no cuenta con experiencia previa en manejo aeroportuario), pero al sumarle los 100 mil millones de multas por incumplimiento de contratos, más los más de 70 mil millones ya invertidos, la obra del señor López, valdrá aproximadamente 240 mil millones y eso sin contar que su proyecto no contempla el costo de los servicios de transporte y servicios adicionales a la construcción de plataformas, pistas y terminales que se requieren, sin mencionar el retraso de la obra con la ya de por sí saturada terminal actual. Sólo para extender un poco, la terminal actual ya atiende por encima del límite máximo de 32 millones de pasajeros anuales (límite que prácticamente se alcanzó en 2013); tan sólo el año anterior, fueron cerca de 45 millones y un promedio de tiempo de 1 minuto entre cada operación, es decir, entre los aterrizajes y despegues en las dos cercanas pistas 5R/23L y 5L/23R del AICM, que por lo mismo, no permiten operaciones simultaneas, lo cual conlleva al retraso de vuelos entre otras tantos males más que se traducen en pérdidas millonarias tanto para los pasajeros como para los prestadores de servicios que operan dentro del aeropuerto.

Pero bueno, volviendo al tema del Proyecto de Santa Lucía, hay otro problema y en lo personal creo que es el más importante de todos: el Aeropuerto de Santa Lucía y el actual aeropuerto Lic. Benito Juárez, NO PUEDEN OPERAR AL MISMO TIEMPO por una sencilla razón: Seguridad. Hay algo en aeronáutica que se conoce como radiales o rutas de aproximación, esto es, los caminos que siguen los aviones para poder aterrizar en un aeropuerto. La ciudad de México, recordemos, es una cuenca cerrada, rodeada por montañas, volcanes, cerros, colinas, además de ser un valle muy pequeño en términos de espacio aéreo.

Mucha gente defiende a Santa Lucía al comparar el sistema que conformarían Santa Lucía y el Benito Juárez con sistemas aeroportuarios como el de Londres o Nueva York, pero lo que no saben y lo vuelvo a recordar, es la orografía, y en el caso de Londres, una mala visión a largo plazo en cuanto a planeación a futuro y por lo tanto, la necesidad de contar con 6 aeropuertos, muy saturados todos por cierto.

Para más información sobre por qué no son ejemplo de buena planeación los aeropuertos de Londres, miren los siguientes videos:

https://www.youtube.com/watch?v=AbAal7jIWQ4 https://www.youtube.com/watch?v=KXmpdJO9UOc

… pero siguiendo el tema de la orografía, ni Londres ni Nueva York tienen este problema, ya que no poseen montañas al rededor que deban sortearse para las rutas aproximación, y por lo mismo, NO SE EMPALMARÍAN, cosa contraria en el Valle de México. Si no me creen, simplemente recuerden el desfile militar que se organiza el 16 de Septiembre: SE SUSPENDE EL TRÁFICO AÉREO EN EL AICM MIENTRAS SE HACEN LAS MANIOBRAS EN SANTA LUCÍA. Además, la IATA, la institución internacional que autoriza la construcción de aeropuertos y los regula a nivel mundial NO AUTORIZARÍA la doble operación de estos aeropuertos por las razones mencionadas,así que Santa Lucía, lo siento, pero por donde se le vea NO ES VIABLE ni al corto ni mucho menos al largo plazo, ya que al ritmo que crecen las operaciones aéreas en el país (pero sobre todo en el AICM), se tendría que considerar hasta un tercer aeropuerto.

Todo lo relacionado con rutas de aproximación, operaciones simultáneas, cercanía al centro de la ciudad, capacidad de pasajeros, número de posiciones de contacto, geotécnia, etc. ya lo soluciona el proyecto de Texcoco y si el costo de este último es alto, lo es principalmente en términos de ingeniería pero sobre todo en tecnología, lo cual reducirá los costos de mantenimiento a largo plazo comparados con los que representaría el tener dos (sin mencionar nuevamente lo inseguro que es tener dos operando al mismo tiempo y tan cerca).

Mapa que muestra cómo empalmarían ambas rutas de aproximación, la del Benito Juárez y del de Santa Lucía, si operaran al mismo tiempo, lo cual sería un riesgo muy alto, debido a la alta congestión del cielo en el Valle de México

Un proyecto que crea empleos

Una de las bondades del proyecto del NAIM es la gran cantidad de empleos que puede generar, durante y después de su culminación.

Como dato importante, actualmente laboran en la construcción del aeropuerto casi 100 mil personas y una vez concluido el proyecto, sumando trabajadores de tierra, de administración, de comercio y operaciones logísticas, se calcula un total de más de 450 mil trabajadores DIRECTOS en el Nuevo Aeropuerto… si se cancela, es dejar sin posibilidades de empleo a casi medio millón de personas (quizás hasta el millón si se consideran además todos los indirectos) y además en una de las zonas más marginadas del país (no sólo de la Zona Metropolitana) que es Ecatepec, Texcoco, Chimalhuacán y Nezahualcóyotl, así que, en el votar por cancelarlo, está la consecuencia de permitir que se pierdan esas oportunidades de empleo, contradiciendo además el que se creen tantas plazas nuevas como prometió el señor López, y todo por favorecer al ingeniero Riobóo, casualmente autor del proyecto de Santa Lucía…

Conclusión

Hay tanto más que quisiera decir, pero para no extenderme más, sólo me resta dar la siguiente reflexión: POR FAVOR analicen, no se dejen llevar por lo que diga una sóla voz y busquen más información de lo que aquí se ha dicho: puede que el aeropuerto llegue a tener incumplimientos por inflación, gastos no contemplados, manejo de contratos, pero nada que no se solucione por la adecuada supervisión y administración gubernamental, que de por sí, ya es mucho mejor que la que alguna vez tuvieron tantos otros proyectos en nuestro país. El aeropuerto, es la carta de presentación de nuestro país, es la puerta de entrada principal, no sólo pretende ser una terminal de pasajeros o turistas, también será un centro logístico, un centro de negocios, de manufactura y distribución de mercancías, es lo que se conoce como un Hub: piensen en lo mucho que mejorará el comercio, la oferta de puestos de trabajo…No permitamos que se cancele, sólo que se lleve a cabo con transparencia. No permitamos que por simples “compadrismos” e intereses meramente populistas del Presidente Electo, se cancele esta obra que traerá más beneficios que perjuicios. Sólo para agregar, López Obrador afirma que pueden gastarse hasta 2 mil millones de pesos anuales en mantenimiento del aeropuerto, pero no menciona para nada todas las ganancias que traerá, como lo de las afores pero sobre todo, los ingresos que generará una vez que entre en operaciones en 2020 (no en 2024 como él afirma), con lo cual habrá más ingresos para el erario y ahora sí, se podrá de más recursos para invertir en EDUCACIÓN, CIENCIA, SALUD y todo lo que se necesite sin tener que aumentar más impuestos o incurrir en subsidios… por favor de verdad analicen… Un aeropuerto no es un tema sólo de ricos y poderosos y si vamos a ser consultados (cosa que, insisto, no estoy para nada de acuerdo) elijan informados…

Por su atención, ¡muchas gracias!

Situación actual de las obras (Agosto de 2018), Fotografía de Fernando Romero, arquitecto adjunto a Norman Foster, en el diseño y planeación arquitectónica del NAIM.