#CPMX5


Probablemente nunca hayan oído hablar de la Campus Party, y si se enteraron de la existencia de tal evento en estos días, puede que no se hayan llevado una buena impresión. Si fue por los periódicos, redes sociales y tal vez otros medios, pueden que hayan leído o escuchado palabras muy feas como ‘misoginia’ o ‘discriminación’. Eso se debe a dos (o más) eventos/situaciones/circunstancias que ocurrieron en la edición de este año en los que no entraré en detalles porque si, como asumo, ya escucharon de los mismos, notarán que hay abundante información, posturas y opiniones.


Si como en mi caso ya conocen la Campus Party, saben qué es, y han vivido una o más ediciones, saben que no se trata de nada de eso, sino todo lo contrario. Es una fiesta que se trata de romper todo tipo de barreras en la que todos podemos aprender y todos estamos invitados.

Pero si escribí esto es para hablar de lo que está mal, que es más que lo que otros usuarios de redes sociales, expertos y columnistas han dicho. Hay cosas que nadie ha dicho y cosas que quiero decir que no puedo sintetizar en 140 caracteres. Me molesta más que los hechos y sus implicaciones que nada volverá a ser lo mismo. Porque a cada minuto la situación se hace más grande, más gente se entera, más gente opina, más gente se ofende, más gente despotrica. Muchos no estamos ahí, muchos nunca han estado ahí. Muchos no volverán ahí, muchos nunca considerarán ir. Hay muchas ideas y cosas que hay que atender, pero lo que no es aceptable es sobredimensionar cosas que no se van a resolver en #CPMX5, o en esta generación, ni tampoco pretender que nada pasa para seguir adelante.

Mi primera observación es que ambos incidentes son aislados y no representan qué pasa o cómo es una Campus Party. No digo que sean justificables o que no haya gente responsable. Sólo digo que el punto es que no debieron pasar y es importante que no vuelvan a suceder.

En el primer incidente (edecán con código QR en los glúteos), no vale la pena discutir (tanto) si su falda es muy corta o su vestido muy ajustado; si está mal promover marcas o productos con jóvenes voluptuosas, o si deberían usar gente de edades, géneros, capacidades y apariencias más diversas. Si está mal tomarse fotos con ella o tomarle fotos a ella. No vale la pena no porque no sean temas importantes, sino porque nadie en la organización de #CPMX5 lo planeó o autorizó. O al menos es la explicación de Raúl Martin, director de Campus Party México.

https://twitter.com/blackvamp/status/482430585126666240

Tal actividad (activación, promoción o como la quieran llamar) infringe el reglamento de comportamiento (cito el de 2011 porque fue el primero que salió al buscar , supongo que el de 2014 no debe ser muy diferente).

XXI. PUBLICIDAD EN EL EVENTO CAMPUS PARTY MÉXICO 2011.
Las actividades promocionales y publicitarias del Evento Campus Party México 2011 son un derecho exclusivo de los patrocinadores del Evento Campus Party México 2011 y de Futura.
Queda prohibida la realización de cualquier actividad comercial ó promocional dentro del Evento Campus Party México 2011, sin el permiso expreso (por escrito) de Futura. Se entenderán actividades comerciales/promocionales cualquier acción de venta, entrega gratuita de productos promocionales así como la divulgación de servicios, marcas, sitios de internet, frases comerciales o cualquier otra información que pueda considerarse como comercial ó promocional.
Futura se reserva el derecho de desmantelar cualquier actividad promocional/comercial no autorizada, además de expulsar del Evento Campus Party México 2011 a las personas que realicen o promuevan tales actividades y se ejereceran acciones legales contra el responsable de su organización y realización.
Cuando las faltas sean constitutivas de delito, se pondrá al responsable a disposición de las autoridades correspondientes.

A veces la aplicación del reglamento es laxa y a veces draconiana. Creo que determinar cuando es justa es cuestión de percepción. He visto en ediciones anteriores cuando suspenden actividades y expulsan gente. No me corresponde juzgar u opinar cuando está bien o cuando “no era para tanto”. Pero las consecuencias ahí están.

Del segundo incidente (ponencia “Hackeando el sexo femenino”), ni siquiera me ofende el contendio. No porque no me parezca ofensivo, me parece inaceptable. Me quejé (por twitter) desde antes que comenzara y durante la noche hasta que alguien hiciera algo.

Sin embargo, veo cosas ofensivas en la Internet todos los días. Tengo referencias para hacer un mensaje más ofensivo si quisiera. Cosas así leo y escucho en la calle todos los días. Hay gente que piensa así en todas partes. No es cosa de albañiles o talleres mecánicos, gente de todo el espectro profesional o académico piensa así. Por supuesto no trato de implicar que porque todos (o muchos) lo hagan, algo está bien o no se pueda hacer algo al respecto. He tenido que tolerar gente con quiero no quiero hablar o tener cualquier tipo de contacto por cuestiones así. Desgraciadamente, eso no se va a solucionar con palabras, ni con disculpas, ni comunicados, ni posturas oficiales, ni analizando la situación.

Protip: la solución es educar mejor a la siguiente generación, cosa que no estamos haciendo bien.

Lo que me sorprende y me ofende es que dicha ponencia haya llegado hasta el escenario, haya quedado registrada y almacenada en la Internet y de ahí al infinito.

El problema son todas las instituciones detrás, de las cuales nadie hizo un trabajo editorial para presentar contenido de calidad o revisar lo que había.

Imaginen los logos de las instituciones en los jugadores.
https://twitter.com/OphCourse/status/482575966766505984
https://twitter.com/InfotecMexico/status/482563605326356480
https://twitter.com/ApplicateMx/status/482437586787389440
https://twitter.com/AMITI_Mex/status/482609390865108992

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