Origen del conflicto Israelí-Palestino

El territorio ocupado por Jordania ha sido motivo de disputa entre palestinos y judíos por largo tiempo. Disputa motivada por el derecho de habitar y controlar Palestina.

La historia de ambos pueblos tiene mucho en común y sin embargo tanto el pueblo judío como el palestino han creado los discursos propios con los que se han enfrentado, y que han pretendido esconder esta cercanía histórica, discursos que han sido producto de las distintas interpretaciones que estos pueblos han hecho de su presente.

Sin embargo estos discursos no son homogéneos, tanto dentro de la ideología del pueblo judío como del pueblo palestino existe puntos contradictorios y en el seno de estos se han formado bloques que se han impuesto en estos discursos, tal es el caso del sionismo y del movimiento nacionalista palestino.

Así, lejos de ser todo el pueblo judío el que se enfrenta con la totalidad del pueblo palestino, son dos movimientos nacionalistas los que contienden por el territorio donde reconocen su historia y memoria. Por tanto la expresión política de la nación judía se posicionó en el sionismo, lo mismo sucedió con el movimiento nacionalista palestino. Contrario a lo que interpretan las narrativas nacionalistas, los movimientos nacionalistas no convierten a naciones preexistentes en estados que se reconocen a sí mismos, al sino los movimientos nacionalistas crean esas naciones. He ahí el por qué de la diáspora en la que vivieron ambos pueblos en sus respectivos momentos, que pusieron el sitio central de su vida en el movimiento sionista y palestino. Y mientras el surgimiento del nacionalismo era inminente la dirección que estos tomarían, no.

La clave para entender la emergencia del nacionalismo sionista y palestino puede encontrarse en la transformación que vivió tanto el Imperio Otomano como el austriaco y el Ruso. Estas transformaciones se basaron en la modernización a modelo occidental de algunos de los aspectos clave en estos imperios, el gubernamental, el administrativo y el militar.

Así, a mediados del siglo XIX se dio un gran cambio en el territorio debido a dos factores. El primero fue la integración de Palestina a la economía global, que entre muchas consecuencias, trajo consigo un cambio en la percepción de espacio social mediante la diferenciación entre la ciudad y el campo así como los habitantes de una región y de otra. El segundo factor fue el Tanzimat, es decir, la reestructuración del aparato gubernamental, uno de los indicadores de los cambios subsecuentes a la implementación de esta regulación, fue la acumulación de tierras en manos de élites ausentes y una jerarquización social debido a la ley que impuso que todas las tierras tenían que estar a nombre un sujeto imperial que sería el responsable de pagar el impuesto de propiedad al imperio.

Por otra parte, la “emancipación judía” que se dio en muchos países de la Europa occidental y en Rusia, significó la destrucción de las distinciones legales entre judíos y compatriotas al mismo tiempo que un fuerte antisemitismo reinaba. Esto determinó un marcador cultural y una limitación social. Surge entonces el Haskala que resulta un proyecto de la comunidad judía de secularización para integrarse al mundo urbano y a lo “moderno”.

Para más información:

Gelvin, James. Israel Palestine Conflict: One Hundred Years of War, Cambridge, ENG: Cambridge University Press, September 2005.