Quito Necesita un Verdadero Transporte Publico

Daniel Salas
Aug 26, 2017 · 2 min read

El día de hoy 25 de agosto muchos quiteños tuvieron una desagradable sorpresa en la mañana, y es que las cooperativas de buses que brindan el servicio de transporte público en la ciudad, decidieron declararse en huelga reclamando por un aumento en los pasajes.

Mas allá de simplemente no brindar el servicio de transporte los conductores de buses decidieron cerrar varias vías de la ciudad, generando que no solo las personas que usan el servicio de transporte público no pudieran llegar a sus destinos (trabajo, lugares de estudio etc.) sino que los conductores de vehículos personales tampoco pudieran.

Esto más haya de ser un acto plenamente desconsiderado por parte de los “abuseros”, que es como el pueblo quiteño denomino a los conductores de buses en las redes sociales, genero mal estar y perdidas económicas, ya que básicamente la ciudad se detuvo y con ella su economía.

El hecho de que ciertos gremios, como lo son los conductores de buses intenten imponer sus condiciones utilizando este tipo de estrategias, no es nuevo en Ecuador, pero es un recurso que no se había usado en casi 10 años, y esto precisamente por considerarse algo superado tomo por sorpresa a los ciudadanos y generó gran indignación.

En cuanto al reclamo de los buseros, la opinión de los habitantes de Quito es casi unánime en este aspecto, la gente no solo no cree que este reclamo sea justo, debido al mal servicio y despotismo con el cual generalmente los conductores de bus tratan a los usuarios de este medio de transporte, sino que sienten que estos transportistas están perjudicando a toda la ciudad por un fin egoísta.

Esto ha generado la pregunta de: ¿hasta que punto, Quito necesita depender de las cooperativas a manos de privados para brindar un servicio de transporte público a los ciudadanos? Quito junto con Guayaquil es la ciudad con mayor presupuesto del país, si bien proyectos como el metro parecen estar fuera del alcance por el momento, no es descabellado pensar que una ciudad con un aproximado de 1.300 millones de dólares en presupuesto para 2017, esté en condiciones de adquirir una flota de buses, para generar un servicio de transporte municipal, asegurando así no solo mantener el precio de los pasajes sino brindar un servicio de transporte de calidad a la ciudad y sus habitantes.

Esta sería una decisión trascendental para la ciudad y el país, ya que sería la primera vez que una ciudad en Ecuador poseyera un verdadero transporte público y no simplemente se le trasfiriera esta responsabilidad a las empresas privadas, que es lo que en si son las cooperativas de transporte, empresas dedicadas a este servicio y que sin embargo han acogido el nombre de cooperativas por tener varias ventajas, como menores responsabilidades tributarias.

Entonces los Quiteños necesitamos preguntarnos si debemos permitir que un sector empresarial privado en base a su ambición secuestre nuestra ciudad y paralice su economía, o debemos exigir al alcalde Mauricio Rodas que sirva a sus electores y le dé a la ciudad el transporte público que merece.

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