Uno no debe vivir de presentimientos

“Amelia odia los desiertos, no lo sé; solo pienso! en Amelia y en el desierto…” Daniel
Y el complicarse suele ser mi rutina, a ratos despierto deseoso de convertirme en niebla que no cesa de viajar, la adversidad es la peor condición en la que uno puedo sumirse, y sumido y consumido hay ratos en esta o en la otra vida donde los consuelos no son tan malos para inundarlos de promesas, donde el negarse puede resultar satisfactorio y gratificante.
Sin embargo, los suelos prometen siempre, pero su afecto inspira miedo por la condición humana de la que gozamos todos, el dolor es temor; y habemos quienes nos escondemos tras esa condición; evidentemente hay quienes no, ellos son valientes.