El secreto para ser feliz en pareja

Cuantas veces nos hemos frustrado cuando se va la chispa de los primeros meses?
Cuantas veces dijiste “esto no va más” porque se terminó la etapa de enamoramiento?

La realidad es que nos damos unos cuantos golpes una y otra vez intentando retener ese efecto adrenalínico de cada comienzo de relación, esa idealización del otro pero al final, tarde o temprano, la rutina y las oscuridades aparecen para mostrarnos que ese otro, tiene defectos..y no muy lindos.

Este mundo cada vez vende más el amor utópico, el de disney, y ya no es solo disney quien está vendiendo “felicidad”, sino miles de personas en las redes sociales. Nos bombardean tanto con el mensaje “amar es solo placer y diversión” que se vuelve una certeza incuestionable.

Es muy difícil construir amor cuando tenemos esa creencia, cuando en realidad el amor es poder convivir con los grises, esos de los que nadie publica en ninguna story de instagram.

Cuando cortamos una relación que no nos brinda esa aventura empezamos a ver más objetivamente que tenía de bueno y de malo. Aquí es cuando los pequeños momentos cobran verdadero valor. Tomar mate en el parque, andar en bici, estar tirados viendo la nada, cocinar juntos, hablar de nuestros sueños, son los hechos que realmente evalúan el nivel de amor que había.

No se puede vivir en un estado de éxtasis permanente porque el éxtasis mismo genera aburrimiento cuando se mantiene en el tiempo. Te pregunto lo siguiente: Te gusta viajar en avión? seguro que la respuesta será SI. Si te pregunto: Te gustaría viajar seguido en avión y conocer lugares que nunca has ido? la respuesta será un SI. Ahora preguntale a un futbolista si le gusta vivir viajando en avión? Seguro que te va a decir que NO..

Todo lo que da placer en la medida que lo explotemos en intensidad pierde su fin. El placer sólo se mantiene en el equilibrio.

El problema con las parejas es que cuando empiezan a salir, en general, se borran del mundo y explotan el deseo por el otro, y así no hay amor que se pueda construir. Siempre es bueno ir dejando momentos por vivir, placeres por sentir e ir de a poco con la exploración del otro en todas sus facetas. Es por eso que hoy en día las parejas sufren una explosión de placer que termina en medio año o antes, y la justificación de porqué ya nadie se tolera luego de ese tiempo.

Solo queremos quedarnos con lo bueno, lo sexy, lo que genera una aventura, el placer, pero nos negamos rotundamente a conocer verdaderamente al otro porque sabemos en el fondo que es una persona normal, y lo normal no atrae, aburre.

En la medida que no sepamos convivir con la rutina y las responsabilidades que construyen hogares, vamos a seguir en un sinfin de relaciones efímeras frustrantes, hasta que tarde o temprano nos harán dar cuenta que el problema fue nuestro, de no aceptar que la vida al fin y al cabo se disfruta de tener un equilibrio entre la pareja, los amigos, el trabajo, el estudio y la familia. El que podamos intercalar esos momentos nos va a dar mayor tranquilidad y nos va a generar ese placer sutil que da sentido a nuestra vida.