Vivir en el primer mundo, es vivir en un mundo de cuarta.

(dedicado a la clase media y media alta profesional Argentina)

Para los que formamos parte de la clase media profesional en Argentina nuestros padres nos han inculcado de muy chicos que debemos aspirar a vivir en países de primer mundo (principalmente EEUU, Canadá, y países del occidente europeo, como Inglaterra, Francia y Alemania). La realidad es que el desarraigo es tan grande cuando uno se va afuera que simplemente termina siendo un lugar de paso, con experiencias neutras o semipositivas en el balance final.

Algunas de esas experiencias gratificantes son los contactos con grandes profesionales, el acceso a tecnología de vanguardia y una calidad de vida que se resume en consumismo y comodidad, que de un momento a otro esto ultimo se vuelve algo que nos introduce en las benditas “burbujas”, y a mi entender, no hay nada peor que vivir en un mundo irreal, negando los problemas mundiales bastantes conocidos de lo que deberíamos ser parte activa como voluntarios para el cambio.

Vinimos al mundo para conectarnos y evolucionar con diferentes seres humanos. Defiendo el desarrollo de tecnología pero..a que costo humano, social y emocional?

De mi experiencia en el extranjero y de colegas y amigos (todos que venimos de ciudades del interior con valores de vida sencillos) nos terminamos de dar cuenta que el dinero que ganamos no alcanzan para contrarrestar el vacío emocional, la falta de amigos, familia y de nuestra cultura. Es por unos meses una experiencia increíble pero ficticia, dura por lo nuevo de todo y nos dejamos deslumbrar con las cosas que no son las importantes.

Dios nos dio jardines, mascotas, ríos, mares y el amor de personas que quizás no tengan nuestro nivel intelectual pero son mucho mas felices que nosotros. La verdadera búsqueda del ser humano debe radicar en la plenitud en la vida, del equilibrio. Los avances tecnológicos y los desarrollos de carrera en países de primer mundo nos vuelven fríos, no alejan del amor real y al final de la vida, esos años gastados en mejorar tecnología y ciencia, no justifican el esfuerzo porque rara vez lo terminamos aplicando para nosotros mismos y nuestra gente, y en la mayoría de los casos, los usuarios finales de estos avances son personas poderosas, arrogantes y no la buena gente humilde de los países mas necesitados.

He comprobado que los momentos mas inolvidables en mi vida han sido con personas de bajos recursos, donde el compartir lo poco que tenían era su modo de vivir, sin ahorrar, viviendo el presente en pequeñas cosas como una buena comida y unas charlas de vida interesantes en donde compartíamos las costumbres de nuestros lugares de origen, los momentos de nuestra infancia, donde el dinero rara vez se nombraba (eso que nosotros los profesionales no sabemos hacer porque ahorramos para pagar mas y mas comodidades innecesarias)

Ahora bien porque vivir en el “tercer mundo” es vivir de primera

Ya lo dijo el gran Facundo Cabral en su audiolibro “No estas deprimido estas distraído”, en donde cita:

Mi madre creía que en la pobreza esta mas cerca el amor porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados..

Cuanta verdad tienen esas palabras. Me canso de ver como en familias de gente pudiente al ver morir a un abuelo corren mas por ver al abogado para hacer la sucesión que por haberse interesado en que siga viviendo.

En el mundo profesional lo humano pasa a segundo plano. Te volvés avaro, desconfiado de la gente -que pensás que todos te envidian-, no compartís porque no tenés tiempo -nunca tenés tiempo-, sos esclavo de tu pareja y pones las típicas excusas para todo tipo de situación que querés evitar, evitar porque no tenés ganas ni energía, ya que equivocaste el camino y no estas viviendo esa vida plena que vive la gente mas humilde.

Construir sanamente, la clave

Se puede meter un cambio de rumbo, eso es lo bueno. Construyendo una familia con valores, sin malcrianzas para que puedan tolerar la frustración y aumenten la confianza en ellos mismos. Que estudien donde quieran.. porqué hay que exigirles ir a una universidad pública? Me canse de ver el maltrato docente en este tipo de instituciones a diferencia de las universidades privadas. Ademas cuanto mas grande te volvés te das cuenta lo mucho que vale el tiempo, y hay carreras extremadamente largas que solo te hacen volver viejo para que te cueste entrar en el sistema, ya que por cada recibido hay uno mas compitiendo y las búsquedas laborales actualmente exigen empleados cada día mas jóvenes.

Esta suma de malas decisiones hacen que mas de una década sea perdida, que seamos padres a edades grandes y con miedos y prejuicios del modelo familiar que nunca replanteamos, y la diferencia generacional con nuestros hijos, va a determinar su calidad de vida a menos que estemos bastantes actualizados y tengamos un espíritu jovial y tengamos sentido común.

Valorar los picnics en parques públicos por sobre un trago y un tostado en un bar para aparentar y subir a las redes para presumir, los abrazos por sobre los emoticones tiernos de WhatsApp, las expresiones de afecto presenciales por sobre los Skypes, son algunos de los cambios que debieras hacer.

En un mundo de apariencias y falsedades donde todos se mueven como zorros ocultando viajes, inversiones personales en inmuebles, donde una persona intenta trabajar lo mas que pueda en vez de ayudar a un amigo desempleado, en donde los padres manipulan y hacen sentir culpables a los hijos por su miserables vidas de la que no se hacen cargo, no puede salir una generación sana que quiera compartir sin juzgar, que no deje de ser narcisista, egoísta y cínica.

En otros países fomentan que los chicos vean en la secundaria que es lo que mas les atrae (ej. Finlandia), no se manejan por los dogmas y los mandatos de: tenes que estudiar para ser contador-abogado-medico, sino te vas a morir de hambre, que clase de formación es esa? Terminamos todos pelados -los hombres- porque trabajamos de algo que no nos gusta porque no elegimos con nuestro corazón y no tuvimos el valor de renunciar para bien, porque renunciar esta mal visto, y fracasar equivale a un duelo.

Deberíamos de levantar un poco la cabeza cada tanto y analizar hacia donde estamos yendo, ya que los problemas mentales no llegan por genética, falta de omega 3, etc, sino porque no fuimos auténticos con nosotros mismos.