“Estamos escoñatados”

Aumento de Pasaje

10 de la mañana de una quincena de Diciembre, se escuchan gritos a la distancia y la gente empieza a correr tal cual horda apocalíptica en un vagón del Metro de Caracas. Al llegar a los Cortijos la gente se baja y empiezan a subir las escaleras presa del pánico mientras la policía llegaba al sitio. Entre rabia y frustración, algunos empiezan a golpear a uno de los malandros. Sin embargo, los funcionarios del Metro aseveran que no ocurre nada y arranca el vagón.

Presas del pánico, la gente comienza a contar sus historias de supervivencia, una señora y su acompañante relatan cómo es la situación en San Felipe
y lo caro que resulta el pasaje en el pueblo (de 200 a 400 por viaje) y de cómo el Metro se ha deteriorado al punto de apenas servir los vagones. Un señor comenta efusivamente: “Estamos escoñetados por todos lados, Capriles, Allup ni Maduro hacen cola ni los roban, nosotros sobrevivimos entre las calles
, estar vivo es una lotería.”. Una muchacha cuenta tímidamente como presenció el atranco de todo un vagón ayer de Sabana Grande a Plaza Venezuela y de cómo nadie hizo nada más que temer.

El miedo ya no es un método de control social, es lo único que queda y que no escasea.

El señor critica cómo alguna vez fue chavista y cómo su revolución los “traicionó”, cree que los venezolanos no tienen bolas más que para hacer colas, que todo el mundo espera que sucede algo, pero realmente lo único que pasa son sus vidas en medio de un intento de país.

Mientras tanto, las colas se dividen entre lo poco que hay que comer y depositar los ahorros (que ya no equivalen a nada). El chavismo sigue pintando murales de Chávez en estaciones del Metro, aseverando que la Revolución prevalecerá aunque sea en medio de cráneos y desolación.

Ideología cancerígena a largo plazo.

@Chdnk

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