El México que necesitamos y que no nos atrevemos a exigir o ¿Si?


El México que hemos heredado, que hemos creado o que estamos dejando, no es por mucho un México que exprese la esencia del mexicano. El mexicano puede ser ingenioso, crítico, basto, generoso, con una visión amplia para generar soluciones que den un giro revolucionario a su propia historia.

Este país y su gente han enfrentado grandes batallas de las que hemos salido victoriosos como nación. Nuestra historia está marcada por traiciones de personajes políticos que estaban poco comprometidos con un país que les dio mucho y que le dejaron poco. No es posible que nuestra historia sea peor que en cuentos donde los enemigos siempre ganan. Esos enemigos que atormentan a gran parte del pueblo mexicano: La ignorancia, la mediocridad, el conformismo, la intolerancia, la rivalidad entre compatriotas. Lidiar con estas situaciones difícilmente nos da una ventaja frente a políticos oportunistas, llenos de proyectos excluyentes y es que mientras el pueblo combate a sus propios defensores, allá arriba en los puestos del poder donde reina la avaricia, la perversidad y hasta la ignorancia, se planean crímenes contra una sociedad distraída y desorientada que alega un cambio individual con un discurso egoísta que está muy lejos de lograr un cambio significativo para todos.

Es necesario un México incluyente, que no abandone al más necesitado, al más pobre, que no abandone la justicia, la dignidad, los valores, la familia y sus raíces.

Criticar, denigrar o maltratar a aquel que lucha por todo esto, es un acto de la más enorme cobardía, porque aquel que se atreve a luchar por un México mejor para él y para ti, merece el más enorme respeto.

No es para menos pensar que este país no tiene salvación si nuestra personalidad se ve marcada por rasgos de cobardía, de intolerancia, de una poca estima propia, de conformismo y de un extraño respeto o temor por las personas que más tienen a costa tuya, de tu bienestar y el de tu familia. Habíamos dejado pasar suficiente tiempo, habíamos soportado faltas graves a la nación que estaba sin un rumbo, sin un sacrificio y sin una orientación, por fortuna eso ha cambiado. Es de lo más grato saber que hay hombres de convicción tan enorme, que no les puede el miedo, ni la crítica, ni nadie, ni nada porque tienen claros sus ideales. Deberíamos decirnos a nosotros mismos al espejo y a nuestros semejantes: Sé honesto, sé valiente, sé capaz, se congruente, sé líder, sé hermano, sé padre, sé esposo, sé libre, sé persona, sé mexicano. Gracias en verdad a estos hombres que con su ejemplo histórico, con su ejemplo actual quieren una nación fuerte, de pie y sin complejos.


Los nuevos héroes que serán recordados de aquí en adelante

Este año fue de grandes sorpresas desde que este país recibió la noticia de los gasolinazos descarados, con el lujo de impuestos ocultos, como si no fuera ya suficiente con lo que se ha subestimado a este pueblo. A veces creo que se les olvida que ha sido este pueblo mexicano quien ha sido capaz de luchar contra los ejércitos más poderosos en su momento o de acabar con emperadores y dictadores, pueblo cobarde no es. Por supuesto que al frente de todas estas lamentables noticias está el presidente más nefasto que se ha visto en mucho tiempo, si no es que el más. Claro que es difícil esperar algo positivo de un sociopata del tamaño de Enrique Peña, que creció en la más grande corrupción que se haya visto, de cualquier manera jamás será recordado como un héroe, pero siempre hace falta más de un villano para crear a esos héroes.

Sorpresas tiene la vida cuando da algunas esperanzas, en este año lanzó oficialmente su candidatura para la presidencia de México en 2018 el político más honesto, audaz, valiente, consecuente y ejemplar, razón tiene cuando dice que no todos los políticos son iguales, hablo claramente de Gerardo Fernández Noroña. Es él quién durante su trayectoria ha estado involucrado en luchas en pro del pueblo, no solo le ha hecho frente al dipsómano de Felipe Calderón o al nada querido Peña Nieto, sino que se ha parado frente a las oficinas del Narcisista y racista de Donald Trump para expresar su desacuerdo con el muro, además de recordarle un poco de historia.

Es interesante repasar el libro que ha escrito donde se refleja la monumental corrupción que se vive actualmente, el libro llamado LA CASA BLANCA: Historia de un compromiso incumplido o la venta del país muestra a este personaje crítico y tenaz en una lucha más en su haber.

Es verdad que con el ejemplo se inician grandes cambios, con la palabra coherente y significativa se logra reflexión, me parece que hay mucho que agradecerle a este emblemático político mexicano por seguir su convicción de hombre libre, por ofrecer una visión diferente y no violenta en tiempos tan turbios. Que orgullo resulta tener a este tipo de hombres, que sin duda existen muchos más, entre ellos Andrés Manual López Obrador que gran merito ha tenido, aunque a veces sus palabras sean más grandes que sus acciones, hombre honorable al fin. Lamentable saber que haya algunos cortos de visión que desprecian a aquel que ha levantado la voz por un bien común.

Gracias a Gerardo por darnos el claro ejemplo de lo que se necesita para cambiar el rumbo de nuestra historia, gracias por hacernos saber que se puede ser un mexicano orgulloso de su tierra y de su pueblo, gracias por hacernos saber que lo tenemos todo, aunque a veces lo queremos todo y hacemos poco. Gracias por tantos buenos ejemplos y enseñanzas que puedes dar con tu acción diaria como luchador social, es así como se hacen los héroes. Estoy seguro que él no se asume como héroe, solo como un modesto hombre libre.

Psic. Daniel Villalpando

@danielrhayader