Aparición con vida de Santiago Maldonado

Con los años a través de lecturas y charlas con la gente que lo vivió he llegado a formarme una idea de lo que era vivir en la dictadura del 76–83 y el ambiente de terror que la caracterizó.

Pero ahora, lamentablemente, tengo una idea más cercana con lo que estoy viendo en el tratamiento mediático, político y social de la desaparición de Santiago Maldonado.

De parte del gobierno, profundización de la militarización de la zona, operativos de intimidación disimulados como allanamientos, entorpecimiento de la causa, mentiras sobre que la familia no colabora con la investigación, exposición con nombre y apellido de un testigo con identidad reservada que ahora teme por su vida, declaraciones contra el reclamo de aparición con vida.

De parte de los medios masivos, cuando no pueden directamente barrer el tema bajo la alfombra, operaciones sobre un supuesto “terrorismo mapuche”, demonización de Santiago y su familia, poner en primer plano datos falsos o irrelevantes, carne podrida en general.

De parte de alguna gente (lamentablemente mucha), burlas, teorías paranoicas del nazionalismo sobre los “chilenos mapuches” e Inglaterra, un discurso irresponsable que siempre excluye a los hechos que no le convienen, chicanas sobre Julio Lopez (ya respondidas categóricamente por el hijo), y el apego fanático a un relato donde la desaparición de Santiago y el reclamo de su aparición es un plan orquestado por el kirchnerismo para desestabilizar al gobierno.

Eso hacían en la dictadura. El gobierno desaparecía gente y negaba haberlo hecho, los medios decían que los desaparecidos eran terroristas y tildaban de “campaña anti-argentina” al reclamo por la aparición con vida, y la gente reaccionaria y sumisa decía “por algo será/algo habrá hecho”.

¿Cuál es la ventaja que tenemos hoy? Que por ahora no les da el cuero, políticamente, para desaparecernos a todos a mayor escala (esto fue un ensayo). Que la parte informada y con dignidad de la población, que es la que le dijo “nunca más” al terrorismo de Estado, es mucha y cada vez más. Que tenemos redes para informarnos que antes no teníamos.

Recomiendo seguir santiagomaldonado.com para informarse de los avances en la causa, los comunicados de la familia, y las refutaciones a las mentiras de los medios.

Aplaudo la valiente iniciativa de docentes de hablar este tema en las aulas. Que continúe, a pesar de los chillidos hipócritas de “adoctrinamiento”.

Y este viernes, al cumplirse un mes desde que la Gendarmería se lo llevó, levantemos la voz por Santiago en todas las ciudades del país.