“Con X estábamos mejor”
El razonamiento siguiente funciona bajo la premisa de que la economía de un país funciona según un ciclo compuesto de las siguientes fases: crisis, recuperación, bonanza, estancamiento, crisis.
El gobierno A se va en medio de una crisis económica.
Viene el gobierno B al que le toca las fases de recuperación y bonanza. Todo el tiempo promueve que la gente se acuerde de la crisis que “dejó” el gobierno A y capitaliza políticamente a la fase de bonanza (a veces, con reelección). Viene el estancamiento pero B se va justo antes de que estalle la crisis.
La crisis le toca manejarla al gobierno C, que la tratará como una herencia del gobierno anterior (“recibimos un país en llamas”). Por otro lado, estará el mensaje “con B estábamos mejor”.
Cada partido que gobernó va a querer que comparemos “su” punto más alto con el punto más bajo “de” su oponente. Si al partido que gobierna le toca una crisis, va a decir que es una herencia del gobierno anterior. Si le toca un periodo de bonanza, va a venderlo como mérito propio.
Cómo se usa esta mitología en Argentina
En Argentina pasó con A=Alfonsín, B=Menem y C=Alianza. Ahora pasa con A=Alianza, B=Néstor y Cristina Kirchner y C=Cambiemos.
Cuando estábamos en el medio de la crisis con la Alianza había gente que decía “con Menem estábamos mejor”. Ahora estamos en el medio de la crisis con Cambiemos y hay gente que dice “con Cristina estábamos mejor”.
Del gobierno de Menem se dice que “nos sacó de la crisis que dejó Alfonsín”. Del gobierno de Kirchner se dice “nos sacó de la crisis del 2001”. Del gobierno de Cambiemos, si sobrevive a la crisis, se dirá que “nos sacó de la crisis que nos dejó Cristina”.
¿Qué necesitamos hacer?
- Realizar nuestros balances políticos desde una memoria de largo plazo.
- Tener una visión científica de cómo funcionan los ciclos económicos y su independencia relativa de los gobiernos.
De esa manera, sin deslindar responsabilidades por las políticas económicas concretas, veremos que más allá de los gobiernos existe un sistema que nos perjudica, que las dinámicas oficialismo/oposición se dan siempre desde la defensa de ese sistema, y que la recuperación de las crisis no tiene por qué hacerse con el sacrificio del pueblo: eso es una decisión política.