Natal para San Juan, ¿celebra el PNP?

El pasado domingo, 3 de noviembre de 2019, el representante independiente Manuel Natal Albelo hizo pública su intención de aspirar a la nominación del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) a la alcaldía de la ciudad capitalina. La lógica convencional ha llevado a muchos a concluir que Miguel Romero, el actual precandidato al mismo puesto por el Partido Nuevo Progresista (PNP), debería celebrar. Su razonamiento: Natal, con su historial como pasado miembro del Partido Popular Democrático (PPD), le restará significativamente posibilidades a cualquier candidato que este Partido nomine. Sin embargo, esta lógica convencional tiene un problema serio: no está respaldado en datos.
La trillada acusación de que cualquier candidatura fuera de los dos partidos principales divide el voto de uno o el otro de manera casi exclusiva tiene su larga historia en Puerto Rico, particularmente para el PPD. Jamás olvidarán que su primera derrota, supuestamente, se debió a la división del voto causado al gobernador en funciones Roberto Sánchez Vilella abandonar el PPD y fundar el Partido del Pueblo. Pero, a diferencia de Sánchez Vilella, Natal no fundó un partido para liderarlo, sino que formará parte del movimiento más amplio de MVC. Esto hace su candidatura más comparable con su correligionaria también acusada de sustraer votos del PPD: la Lic. Alexandra Lúgaro.
A diferencia de Sánchez Vilella, la base de la Lic. Alexandra Lúgaro no salió de ningún partido precedente. Al estudiar los resultados de las elecciones del 2016, se desprende claramente que la Lic. Lúgaro atrajo votos de poblaciones tradicionalmente PNPs o PPDs en proporciones estadísticamente igualitarias. Más allá, si vamos a los datos reportados sobre los donativos que su candidatura recibió, menos del 2% de sus donantes identificados tuvieron algún donativo previo a miembros de los partidos tradicionales identificados. Para contrastar, cerca del 10% de los donantes de los partidos mayoritarios, tienen historial de donar a ambos. El último dato que hay que destacar de la campaña de Lúgaro es su fortaleza en áreas urbanas. Mientras la afiliación del alcalde tuvo esencialmente ningún efecto, la tendencia de Lúgaro tener resultados significativamente mejores en áreas urbanas al contrastar con áreas rurales, es innegable, y no hay lugar más urbanizado en Puerto Rico, que la capital.

Claro, Lúgaro no es Natal, y ciertamente tiene su propia base política, pero esta no es necesariamente partidista. Debe recordarse que, a pesar de que Natal casi ni sobrevive el proceso primarista del PPD en el 2016, fue el representante por acumulación que más votos obtuvo en las Elecciones Generales. Su base jamás ha sido el corazón del rollo del PPD. Por lo tanto, es innegable que su próxima candidatura compartirá muchas de las características de la que tuvo la candidatura de Lúgaro, y estas, están lejos de ser motivo de alegría para el PNP. Con más del 20% de los sanjuaneros votando fuera de los 2 partidos principales en el 2016, el terreno está fértil para la victoria de un candidato emergente en el 2020.