Descontrol emocional
Sola en mi habitación inician los sentimientos de impotencia e incertidumbre, de locura emocional acompañada de la inevitable gana de llorar para sacar de adentro ese molesto pesar de no entender que hago mal.
Empiezan mis reclamos a la vida, a los hombres y a mi misma por no valorar mis sentimientos, por culparme de algo que precisamente no es mi culpa, por desear lo que otras tienen y no comprender porque yo no lo puedo tener también. Mi único deseo es llorar porque se que mañana es un día para saber la verdad que desde hace mucho tiempo no quiero aceptar, porque el estúpido pensamiento de intentarlo cuantas veces sea necesario me vence en la batalla de valorarme como persona.
Con cada lágrima, con cada minuto que paso sin saber que pasa, se oculta más la persona que soy. Resulta más sencillo esconderme en el rincón que enfrentar mi realidad… Pero cual es mi realidad?
Vivir aferrada a un hombre que viene con historias diferentes a la realidad que investigué, a lo que descubrí como parte de ser loca con experiencia, a los constantes engaños sin entender los motivos y razones para hacerlos me llevarán al final que ya conozco: a la decepción de los demás y de mi misma.
Además, parte de mi realidad es el no entender porque los demás si logran tantas cosas de manera tan fácil, me carcome la vida como parte de la injusticia que llevamos las menos atractivas. Corro con menos suerte o habilidad para retener a alguien, para ocultar lo que realmente soy y evitar dar menos de lo que acostumbró a dar.
Mi realidad es que con cada relación me pierdo cada vez más, acabo como una desconocida para mi misma por intentarlo una y otra vez, para tener al novio guapo de la amiga, que le da todo lo que puede quizás a cambio de su belleza, es aquí donde me pregunto: acaso las no tan atractivas nos merecemos estos maltratos, esta falta de compromiso por falta de belleza?
Si ya nos cuesta encontrar a alguien, tras de eso cuando aparece nos convierte la vida en un mal cuanto, casi pesadilla. Hasta la casada con hijos cuenta con más suerte que uno mismo!!!
Me acabo de enterar del problema; el detonante del abuso es que poner el 100% a la relación provoca el aburrimiento de la pareja. La falta de conflictos, de lucha, del intento de la conquista provoca una retirada de la guerra antes de tiempo. Como si la “casada” con hijo y loca puede tener a cualquiera o por lo menos a mi clavo nuevo doblado, entonces, como es que yo no puedo hacer nada para llegarle ni a la mugre de las uñas a esta Z?
Será que no soy lo suficientemente loca y atacada como ella o eso es lo que me falta para mantener a un hombre comiendo de mi mano como lo hace ella? Ya dice muy bien una amiga mía que las zorras son un animal muy astuto, lo cual debe de ser un insulto bien agradecido.
Al fin y al cabo, después de tantas interrogantes no debería de preguntarme si eso es lo que realmente quiero? o más bien debería de recordar lo fundamental: SE PUEDE SER FELIZ SOLA!!!