“Retirada como una dama”

Toda ruptura con los clavos oxidados obviamente debe de doler, más aún cuando el clavo tiene una capa gruesa de oxido, sin embargo, es importante que nos saquemos esos clavos con la frente en alto, con orgullo por haber luchado por algo que sabíamos que había muerto y no queríamos aceptarlo. El orgullo y la confianza en sí mismo, son las herramientas más útiles para retirarnos de buena manera de una relación tormentosa.

Siempre he dicho que hay que salir por la puerta grande de una relación, ya sea siendo una dama o siendo un caballero. Pero, como nos hacen difícil la tarea de salir bien librados del embrollo, cuando nos comienzan a sacar los famosos trapos sucios de los errores en la relación y es ahí donde empieza la lucha por conservarse serena como una dama.

En mi caso, aquel clavo oxidado de 6 años aprendió, como el clavo nuevo a conocerme tan bien y a escuchar mis historias con mis exs que logró casi que tatuarselas en la mente para que cuando surgiera una situación de conflicto sacarlas como armas para sentirse la pobrecita victima del cuento. En lugar de retirarse como un caballero decidió atacarme con cosas que antes me afectaban muchísimo y que ahora, simplemente es mejor hacerse de la vista gorda.

Con el tiempo he aprendido que a veces lo mejor es callar, absorber todas las cosas hirientes que dice aquella persona que tanto amé y rectificar mi decisión de terminar. Creo que cuando alguien saca las uñas y te comienza a tratar mal es para sentirse más importante, la victima, el pobre hombre que “dio todo” y nunca recibió nada bueno de la pareja y finalmente lo que siento en mi ser es que ese es realmente él.

Jugar el mismo juego simplemente me traerá remordimientos, así que el mejor arma que puedo utilizar es el silencio y la indiferencia, porque al final “el que dice lo que quiere, oye lo que no quiere”