EL HUMOR FEMINISTA… ¿O ES HEMBRISTA?
Marta Pardo Malagón
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El tema del humor en general me es bastante interesante. Otra de esas cosas que forman parte de nuestro día a día pero a la que prestamos poca atención. Y… lo confieso, soy un amante del humor negro. Humor negro de todo tipo. Sin embargo, sé que no a todo el mundo le gusta, y, por supuesto, puede resultar ofensivo. Aberrantemente ofensivo. Es por ello que considero esencial tener siempre en cuenta el contexto en el que te permites ser un tanto más transgresivo que de costumbre. Las situaciones incómodas no es que sean muy agradables.

He leído tu artículo y me ha gustado bastante. Concuerdo en que un humor feminista no debería, por definición, ser hembrista. Sin embargo, y quizás esto sea una reflexión tangencial a lo que defiendes en el texto, me cuesta aceptar que el humor haya de tener un fin “correcto”.

Puede que esto venga de las experiencias que he tenido en mi vida, en las que he tratado con gente de todo tipo. Otras razas, otras orientaciones sexuales, otras nacionalidades, acentos… Tú lo nombras. Y lo curioso es que, de toda esa gente, siempre he acabado teniendo más confianza con aquella que menos miedo tenía a bromear sobre nuestras diferencias.

Un saludo