Dylan murió y tenía dos años

Por favor, lean la siguiente historia. La saqué del Facebook de la madre del niño. Solo edité la ortografía.

El día lunes pasado lleve a mi hijo a medico por urgencia. Tenía 39,3 de fiebre. La atención muy mala ni siquiera lo revisaron ni le hicieron chequeo. Mi hijo estaba con fiebre y dijeron “Ah ya, le daremos Ibuprofeno y Paracetamol, y para la casa”. Con fiebre ardiendo, le pedí al doctor “por favor, usted le podría hacer un examen de sangre o radiografía” y me dijo “no es necesario es solo una tos y un poco de fiebre “, le dije OK.
El día martes, Dylan amaneció muy mal, decaído con fiebre y una roncha en la boca. Lo volví a llevar a urgencias con fiebre y un supuesto herpes en la boca. Además sus costillitas se le hundían y ya ese día andaba mal. Perdió la vos, perdió todo, no comía no hablaba, no se movía, se acostaba y vomitaba.
Lo lleve. Ese día se demoraron dos horas en atenderlo, dentro del cual pasaron los minutos y lo llamaron. Lo atendió una doctora y le dio lo mismo, Ibuprofeno y Paracetamol. Le dije “¿Y el herpes, la ronchita q tiene en la boca?”, me dijo “es normal en los niños “ yo le dije “eso no es normal, ademas esta fuera de la boca, ¿por qué no le receta algo para que se le pase?”, y me dijo que no era necesario.
Lo mandaron a la casa ese día
Al otro miércoles, estaba muy muy mal. Desperté con él y tenía la boca hasta las amígdalas con unas ronchas blancas y verdes del porte de una moneda de 100, con fiebre. De nuevo lo llevé. Lo atendió el doctor, lo vio y dijo “le recetaré Ibuprofeno y Paracetamol”. En la tarde, a las 4 mi hijo tenía su boca y manos azules. El niño ya estaba super mal, no se podía ni sentar, solo dormía. No comía ni dormía. Como en toda la semana, lo volvieron a mandar a la casa.
Ese mismo día en la noche, nos fuimos a dormir. Me decía “mamá, te amo, te quiero”. Me abrazaba. El niño no lloró, no soltó ni una lagrima.
A las 2 de la mañana llame a Samu sumamente urgente. Mi hijo respiraba desesperadamente. Noté algo raro en el sus manitos. Estaban azules y sus piececitos helados. Lo llevamos al Samu, le pusieron oxigeno de inmediato. Llegamos a urgencia y estaba el mismo maldito que lo atendió las veces anteriores. Preguntó “¿qué le paso a este niño?, le dije, le conté, llevé los papeles de las recetas anteriores. Le dije “por favor, mi hijo esta mal”. Lo atendió la señora del Samu. Toda la noche lo tuvo con oxigeno. Su saturación era 60. Pudieron ayudarlo. Le subió a 83. Más encima las maquinas de las saturación estaban todas malas, ninguna funcionaba. En todo el hospital, había solo una (que igual estaba mala) con la que alcanzó a tomarle la saturación. Pasó una media hora y el doctor bromeaba diciendo “lo voy a sedar para que no este tan loco”.
Mi hijo me decía “mamá, no mas, por favor”, y se sacaba la mascara de oxigeno. Lo hospitalizaron las enfermeras de turno. Toda la noche estuvo conmigo. Yo estaba siempre tratando de darle calor en las manitos para que no esté tan heladito.
Las enfermeras le decían al doctor “trasládelo a Osorno, por favor”, y él no hacía caso en nada. Cuando faltaban unos minutos para las 5:00am, lo mandó a Osorno. Mi hijo ya estaba grave. En las ultimas instancias me abrazaba, me decía “mamá, te quiero”. Ya no se movía, solo miraba con sus ojitos hinchados de la presión y dolor. Él no lloraba.
Llegamos a Osorno. Él ya no estaba. Según el doctor, el niño dormía. Le dije “wn, ¿cómo cresta un niño duerme con los ojos abiertos?.
Llegamos a Osorno y el niño ya se estaba poniendo estirado. Su boca, manos y piernas heladas y negras. Le dije “Dylan, aquí estoy amor, no te voy a dejar solito”, y me dijo “ya”. En eso la doctora lo iba a nebulizar. Le estaba sacando el oxigeno y mi hijo se fue. Le dio un paro cardiorrespiratorio. Lo reanimaron. Salió del paro muy grave con ventilador y todo. Exámenes por todos lados y no dieron con lo que le produjo todo esto.
A las 12:40 me dejaron ir a verlo. En frente de mis ojos le da el segundo paro cardiorrespiratorio. Mi hijo no pudo mas falleció en frente de mis ojos por la culpa del medico de Purranque que le recetaba solo Paracetamol y Ibuprofeno. Él pudo haberlo derivado mucho antes a Osorno. Lo pudieron haber salvado. Se pudo haber evitado desde el primer día en que lo lleve.
Él, con tan solo dos añitos. En un mes más cumplía tres.
Solo pido que me ayuden a sacar a esta gente que dice ser doctor. Gente así no puede seguir trabajando, mucho menos cuando el hospital no cuenta con el equipo necesario, tampoco con los especialistas.
Que un practicante atienda a gente y que todos los días le recete lo mismo sin poder ver que el niño estaba mal desde el primer día, me da rabia.

22 de julio de 2015, 4:00am.

La ironía de todo esto, es que mientras estaba con mi novia en una de las clínicas más caras de Santiago, Chile, estabamos esperando que nos atendieran de urgencia (se demoraron al rededor de 3 minutos en hacerlo) me metí a Facebook y me encontré con esta historia.

La historia de un niño que muere por no poder tener acceso a salud de calidad. Un niño que no tuvo la edad suficiente para entender que en este país, ese es un privilegio de pocos. De los “con plata”. Un niño que tiene que esperar horas en ambientes decadentes a que un doctor que seguramente gana el doble del sueldo de cada uno de los que está en la sala de esperas y no tiene ganas de ayudar a nadie, lo atienda.

Escribo esto con rabia, porque Dylan pudo ser mi sobrino, porque Dylan pude ser yo. Porque Dylan no es el único. Hay miles de Dylan muriendo en este momento, mientras escribo esto. ¿Qué hacemos nosotros? Nada.

Podemos pensar “yo trabajo, me pago mi salud”, “¿Qué puedo hacer yo para cambiar esto? nada”, “no es mi culpa, es culpa del sistema, del gobierno”. ¿Pero les digo algo? es culpa tuya, es culpa mía, de todos. Nosotros decidimos hacernos los weones, nosotros vemos pasar estas cosas y no hacemos nada. Nosotros nos quedamos en la comodidad del computador, en la comodidad de la rabia, de la pena, y luego hacer como que nada pasó.

Me da vergüenza tener que pagar 60 lucas por una consulta en la clínica cuanto tengo un dolor de estomago, cuando hay madres que no pueden pagar salud de calidad para sus hijos. Me da vergüenza vivir en un país donde simplemente estas cosas pasen y a nadie le importe.

Escribo esto solo con la intención de que se haga publico, que no quede ahí como una publicación más en el spam de Facebook.

Pero que les quede claro, cabros, es culpa nuestra.

Link a la publicación original.

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