El manual de la vida

Tengo apenas 23 años y ya le reclamo al mundo entero por qué razón me han traído hasta acá sin un manual.

Desde pequeños vamos aprendiendo a pellizcos y mordiscos, a saltos y caídas que la vida no es como la pitan en las películas de Disney ni mucho menos en la vida Hollywoodiense, que cuando mamá te decía que todo iba a estar bien en la escuela, ella no era la que sentaba en el pupitre mientras lanzaban las bolas de papel directo al rostro.

En lo personal, en las universidades y en las escuelas deberían enseñar más sobre la vida, deberían aunque sea dar consejos para saber tomar decisiones ¿que si al final la decisión fue buena o mala? eso ya dependerá de las fuerzas cósmicas que también puedan actuar o no a nuestro favor.

Y ¿qué decir de la adolescencia? Bueno, eso de los noviazgos la verdad que eso nunca me ha funcionado ni en la adolescencia ni ahorita entrando a la vida adulta, las relaciones de antes que duraban años era porque abuelito y abuelita o se casaron a la fuerza o de verdad todavía se creía en el amor eterno. Pero a como va la cosa, la situación sentimental de Facebook a más de uno le cambia de un día a otro.

Y es que nadie tampoco nos dice que el mundo está cambiando radicalmente, que ahora se dice outfit y no conjunto de ropa, que ahora hablamos más un espanglish en lugar de rescatar las palabras con las que crecimos y sí, el mundo está globalizado, y el que no se globaliza se queda atrás, pero ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar con tal de olvidar mi nacionalidad y adoptar otra?

La vida personal se convierte en un escollo que nos impiden avanzar también en cualquier otra área de la vida. Las relacionales con la familia, los amigos y hasta los pretendientes dejó de ser tan fácil como era hace unos cuántos años atrás y es que cuando nací, no lo hice con un teléfono inteligente en la mano, todavía jugaba con tierra y trepaba árboles, pero ahora con todo esto del mundo de la información y las redes sociales se me dificulta hasta decir hola por el Whatsapp o el chat de Messenger.

La vida se supone que no debería traer manual, porque sino dejaría de llamarse vida y todos seríamos felices por siempre, pero sería genial que se educara más con el corazón y menos con un libro de matemática o de español que hay que memorizar.

El manual de la vida debería traer consejos para entender mejor las circunstancias y el contexto general que nos rodea y es que se nos ha enseñado más desde el punto de vista realista y materialista que desde el punto de vista sentimental y espiritual. Desde que a uno le preguntan en el kinder ¿qué quieres ser cuando seas grande? ya nos están condicionando a que debemos crecer para trabajar y sobrevivir.

¡Quiero un manual de vida! Porque las entrevistas de trabajo son como ir a la guerra sin armadura, porque el amor es un objeto y no un sentimiento, porque los hombres se volvieron más complicados que las mujeres y porque desde hace no sé cuánto tiempo las redes de comunicación entre ambos sexos sufrieron un cortocircuito, porque desde que nos levantamos a trabajar es para poder sobrevivir y no vivir, porque las cosas más simples y bellas se convirtieron en un “espérese que voy a tomar una foto pa’ subirla a Face”, porque en lugar de dialogar se mandan indirectas por cualquier red social, porque es necesario ir tras un título académico para sentirse un persona completa, porque desde que nacemos nos inculcan una religión sin ni siquiera darnos el placer de escoger nuestra propia guía espiritual.

Que cuando vayamos a la universidad nos den clases de economía personal, de empatía, de amor propio, que nos den clases para no tormarnos nada tan personal y que nos den clases para VIVIR, para ser mejores seres humanos y dejar de pensar de forma individual y creer que somos como el yoyo. Clases para descubrirnos a nosotros mismo con el fin de que otros también nos puedan entender.

Muchos dirán que eso es trabajo de los padres, pero es que al final el mejor maestro es la vida y si el maestro te puede dar un manual con consejitos para sobrellevar el trajín del mundo, pues eso estaría genial.