Hablábamos ,

Y una cálida brisa

me acercó a tu fuente.

Eran diálogos quedos

como confesión de grillos

sobre charcos fríos, y mares calientes.

Palabras que esconden palabras,

escondidas en tus labios,

acaso escondan el beso,

que se fué con el viento.

Y era un antiguo diálogo

añejo como el vino,

dulce como uvas,

eterno como el tiempo.

¡De tantas cosas hablamos!.

que ya ni las recuerdo.

Yo sė que las palabras,

las que susurro en la tarde,

son plegarias en voz baja

cuando se van durmiendo.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Dan Laor’s story.