“El Club de los Abandonados” ha sido abandonado

El Club de los Abandonados de Gisela Leal fue publicado en el 2011, una novela de tinte sociológico en donde la trama se rige a partir de dos personajes principales: Roberto Abascal-Rigovetz y Camilo Santibañez. Las historias son constantemente intervenidas por un personaje llamado Semi, hijo de Dios, con fuertes probelmas que se relacionan o se parecen a los problemas de Roberto y Camilo.
Las 600 páginas de El Club de los Abandonados han sido fuertemente criticadas, se refuta que se podrían eliminar muchísimas de estas en donde los personajes cuentan sus historias. La narración ocurre en primera persona, el lector se convierte en un participante activo de sus aventuras y desventuras. Los espacios en donde las historias se llevan a cabo, al igual que las personas de los lugares intervienen en un nivel picológico en los personajes al igual que físico.

La editorial que publicó el libro fue Alfaguara, parece más una apuesta a jóvenes autores y a una narrativa fresca a pesar de que Leal utiliza la cultura pop al igual que Xavier Velasco en Diablo Guardián. La historia también se asemeja a un paseo en un Maybach último modelo a toda velocidad por una carretera sin fin, igual que Diablo Guardián los personajes viven demasiado rápido y sienten demasiado hondo.
Las drogas se convierten en un catalizador de acciones dentro de la novela y dan a conocer los pensamientos más íntimos de cada personaje. Es una historia de búsqueda, tanto Roberto como Camilo buscan ese algo después de ser exiliados de Monterrey y Semi busca la aprobación de su padre, “Daddy God All Mighty”. Sus páginas se leen como una aventura llena de excesos, excesos sentimentales, económicos y de psicotrópicos.
“Déjate caer al vacío.” — Gisela Leal
Existe solo una edición de éste libro, no se eliminaron todas aquellas páginas que muchos lectores sintieron innecesarias y no se ha hablado de él desde que salió. Letras Libres lo describió de la siguiente manera; “El Club de los Abandonados parece haber sido escrita con un impulso lúdico, de desparpajo. […] En el libro no se ejerce el privilegio de la selección. Se narra y adjetiva y contextualiza hasta el hartazgo.” Se critica la transcripción del habla regiomontana al igual que sus muchos anglicismos.
Podría seguir citando artículos de críticos que encontraton El Club de los Abandonados como una terrible novela. Lo cierto es que, Gisela Leal logra mantener un ritmo durante toda la obra, intervenciones y metáforas que le inyectan vida a la narración. Si lo que se busca es hacer una lectura sin tomarse muy enserio cada referencia a Nietzche o Heidegger que se haga a lo largo de la obra, o molestarse por el lenguaje coloquiar que Leal decidió usar puede convertirse en uno detus libros favoritos para escapar, al igual que los personajes, del mundo real.
