De paso por Manhattan

Era febrero del 2010, y aunque no era la primera vez que visitaba USA, era la primera vez (y hasta el momento la única) que iba a New York.

La sensación del frío a toda hora, caminar por la 5ta. avenida, recorrer sus parques, grandes y antiguos edificios, teatros (Broadway) y museos, hicieron de esta visita una de las mejores experiencias en USA.

Con limitado inglés y a veces comunicándome con señas, te adaptas tan rápido al estilo de vida Neoyorquino, donde la moda es una de las características esenciales en una ciudad que literalmente nunca duerme. Y es que todos quieren verse y sentirse bien en Manhattan. Vasta con recorrer la 5ta. Avenida para apreciar las tiendas de las mas reconocidas marcas. Por lo tanto, no puedes irte sin haber realizado por lo menos un par de compras allí.

Taxis por todos lados y mucha gente caminando, sin embargo es el metro el medio más rápido para movilizarse en la ciudad. Con mapa en mano, aprendí rápidamente las rutas subterráneas que en algún momento parecen laberintos con gente moviéndose para todos lados, pero eso es New York, en donde encontrarás el metro a toda hora, incluso en las madrugada, lo cual me fue muy útil para mis salidas nocturnas a las discotecas de la ciudad.

Visita obligatoria es el barrio Chino y a tan solo pocos metros, Little Italy, un barrio de inmigrantes italianos que seguro les resultará encantador y donde podrán degustar de la gastronomía de ese país.

Y es que en Manhattan hay tanto por hacer que tendrás que apartar un día para recorrer todo el Museo Americano de Historia Natural, en donde te encontrarás con el famoso “Rexy”, el clásico esqueleto de Tiranosaurio Rex que aparece en las películas de Adam Sandler: “Una noche en el museo”. Recomiendo ir con zapatos cómodos y dispuestos a caminar mucho, pero definitivamente cada minuto vale la pena en ese lugar.

Una experiencia muy relajante es dar un paseo en el Central Park, en horas de la mañana. Si vas en invierno, el panorama es fabuloso (al menos para mi lo fue). Usa siempre ropa abrigada, pues las únicas que soportan el clima helado de esa época del año son las jovencitas chinas que caminan por las calles en minifaldas. Aun no entiendo como lo logran, si yo tenia que andar con 3 abrigos, guantes, bufanda y gorro. Por momentos no podía ni hablar por el frío, pero después de vivir en un país tan caluroso como Ecuador, sentir ese frío es simplemente exquisito.

Y bueno, para no ser ingratos, visiten la estatua de la Libertad, seguro saldrán con algún recuerdo y buenas fotos de allí.

Respecto a hoteles, me decidí por un hostal que me resultó bastante cómodo para más de ir a dormir y tener mis cosas. Por un valor de $50 cada noche, fue mi guarida durante 10 días que estuve de vacaciones. Y sí, un hostal, pues en Manhattan las cosas no son baratas y menos el hospedaje, de modo que si prefieres usar tu dinero para comprar ropa, divertirte y visitar lugares interesantes, te recomiendo gastar menos en el lugar en donde simplemente iras a dormir.

Espero les haya servido de algo mi breve reseña de aquel viaje. Seguro algo se me escapa, pero bueno, la experiencia debes vivirla tu mismo.