El futuro de la información

Estudios internacionales recientes mostraron el avance de sistemas pagos digitales y algoritmos en diarios tradicionales. Surgen nuevos formatos y rutinas en los principales medios locales.

Los medios buscan adaptar su contenido a los nuevos formatos (Foto: Sollok29).

La sustentabilidad de los medios de comunicación tradicionales en la era digital, en expansión permanente desde principios de siglo, devino en una prioridad central para el periodismo a nivel mundial, y dio origen a una serie de recursos y debates a los que apelan hoy las principales organizaciones de noticias. Entre ellos, avanzan los algoritmos en reemplazo de editores y redactores, las suscripciones de pago en versiones digitales de diarios estadounidenses, la revalorización del contenido explotado por plataformas gratuitas en Europa y la búsqueda local de nuevos formatos funcionales.

Robots que editan y redactan

El periodismo automatizado, uno de los nueve conceptos debatidos durante el Foro Mundial de Editores el año pasado, trabaja con información estructurada obtenida de bases de datos online sobre un tema en específico, desde finanzas hasta resultados deportivos. Un algoritmo previamente desarrollado por una persona permite publicar un artículo en menos de cinco minutos y es más económico que un redactor.

El Observatorio Europeo de Periodismo (EJO, por sus siglas en inglés) publicó en mayo un informe en ese sentido, según el cual, la mayoría de las personas prefiere leer las notas escritas por humanos en detrimento de las generadas por computadoras. Sin embargo, se obtuvo el mismo resultado con aquellas escritas por computadoras pero atribuidas engañosamente a humanos. Además, se determinó que los artículos automatizados cuentan con mayor credibilidad y que las diferencias en la percepción fueron mínimas. Esto indica que la calidad de los textos “robotizados” ya está a la par de los escritos por humanos, al menos para las historias de rutina, y una de las causas esgrimidas sugiere que los periodistas cubren las noticias rutinarias siguiendo las convenciones de la escritura periodística, sin una narración sofisticada y cautivadora. El programa que genera las notas es único: la persona que lo crea piensa previamente de qué página web recogerá los datos. Según el programador y periodista estadounidense, Ken Schwencke, “detrás de cualquier fuente de datos recurrente que se pueda utilizar para generar noticias, hay alguien que va a querer hacer un algoritmo”.

A pesar de los beneficios ya señalados del modelo, éste trae aparejado un lado negativo para la mayoría de los redactores, que es su reemplazo por máquinas. El periodista Miguel Wiñazki se mostró positivo frente a esta nueva tecnología: “El robot se encarga de reproducir lo que ya estaba y, lo que no estaba, se sigue descubriendo donde acontece, por eso pienso que nos puede liberar de todo el trabajo automático que impide realizar el más interesante y creativo, el periodismo de calidad”.

Una muestra de ello la proporcionó la red social Twitter el martes pasado, al lanzar en la Argentina el servicio Momentos, una serie de historias de actualidad construidas mediante una sucesión de tuits ya publicados, que un equipo de periodistas selecciona y organiza con criterio editorial. El periodista del diario Clarín, Ricardo Braginski, rescató el concepto optimista para su oficio: “Los accionistas de la red en la que todos publican lo que ven, necesitan crecer y salieron a contratar periodistas para que seleccionen, ordenen, armen historias, le den un sentido a la información. Rompen así todos los manuales: los periodistas siguen siendo necesarios”.

La máquina vs. el redactor (Foto: Steve Jurvetson — Wikipedia.org).

Noticias pagas en Estados Unidos

En un estudio publicado en febrero por un investigador del American Press Institute (Instituto Americano de Prensa, afiliado a la ex Asociación de Diarios de Norteamérica, rebautizada el mes pasado como Alianza de Medios de Noticias para eliminar la palabra “diario”), Alex T. Williams, se examinaron los 98 diarios estadounidenses de circulación superior a los 50 mil ejemplares y se determinó que ocho de cada diez tienen un modelo de suscripción paga en su versión digital. De esas publicaciones, 71 implementaron el método en los últimos cinco años tras haber realizado encuestas entre los lectores. Los periódicos de menor circulación son los que más lo utilizan y ningún medio nativo digital cuenta con uno.

El muro pago más elegido es el medido por cantidad de artículos leídos (el promedio de notas gratuitas es de diez por mes), seguido por plataformas que combinan contenidos básicos libres con otros premium pagos, y sólo tres diarios optaron por un modelo absoluto, es decir, sin publicaciones gratis. Mediante la primera opción, The New York Times se impuso como el caso más exitoso con más de un millón de suscriptores digitales el año pasado, según el informe de Williams.

Paul Smurl, director del Servicio de Noticias de ese diario, señaló que sigue existiendo un riesgo al implantar online pagos y no es una decisión fácil de tomar, ya que las audiencias de cada medio son muy diferentes y nunca se sabe si van a apoyar la iniciativa o a darle la espalda. Pero tras el éxito de muchos medios en esa estrategia, el riesgo es cada vez menor. Asimismo, afirmó que la introducción de la suscripción benefició a la edición impresa, pues también se ha incrementado la compra del papel. Jim Rutenberg, periodista del New York Times, complementó ese concepto: “A través de la publicación en Internet, los periódicos están llegando a más personas que nunca. El problema está en cómo ganar dinero. La circulación de diarios en papel está decayendo, lo mismo que la publicidad impresa: los anuncios digitales son incluso menos redituables”.

Sin embargo, el director del periódico Buenos Aires Herald, Sebastián Lacunza, introdujo algunas consideraciones al respecto: “No existen casos muy exitosos que obtengan beneficios en Internet. El más resonante es el de The New York Times, pero gran parte de sus ingresos proviene del branding news”, explicó, en alusión a las falsas notas informativas que disfrazan publicidad paga de marcas, lo que aquí se conoce como Publicidad No Tradicional (PNT). “Algo inaceptable antes por la ética del diario, hoy es uno de sus principales sustentos”, agregó, en una charla ofrecida el jueves en la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA).

Propiedad intelectual digital en Europa

La Comisión Europea presentó un proyecto en el Parlamento, el mes pasado, para que los medios de comunicación puedan cobrar tasas de propiedad intelectual por el contenido que generan en las plataformas digitales que lo utilizan. “Quiero que los periodistas, editores y autores cobren de manera justa por su trabajo, tanto si se difunde online o de forma offline”, aseveró Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

Este proyecto, llamado Copyright Package, busca proteger la creación cultural e informativa en Europa, de forma que los consumidores puedan acceder ilimitadamente a cualquier contenido, sin las actuales barreras geográficas que hacen que esté disponible en unos países y en otros no.

Propone atribuir a los editores de prensa derechos conexos sobre sus publicaciones, similares a los que tienen los musicales o cinematográficos. Así, se protegería cada artículo, fotografía, infografía, etc. y, además, se promovería un derecho para diarios y revistas sobre todo el producto en su conjunto. Esta norma seguiría un camino similar al ya existente en España, que permite a los medios cobrar a terceros –como Google o las redes sociales- por usar fragmentos de sus contenidos propios. Google Noticias cerró en ese país cuando se aprobó la medida.

En el Congreso Anual del Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad de la Universidad de San Andrés y Northwestern University (MESO), celebrado el 8 de mayo, el gerente de alianzas con medios latinoamericanos de Google, Matías Atwell, reconoció una de las dificultades de los medios tradicionales: “El vínculo entre medios y distribuidoras digitales de contenidos genera nuevos desafíos, en varias dimensiones. Para los medios es muy caro estar produciendo plataformas para distribuir cada nuevo contenido que genera”.

En ese sentido, la UE dará a elegir a cada medio de comunicación si cobra o negocia ceder sus contenidos, o parte de ellos, de forma gratuita a quienes lo enlacen porque considera que los intermediarios obtienen beneficios indirectamente.

El especialista en comunicación Martín Becerra resumió el núcleo del conflicto en declaraciones recientes al diario El Tribuno: “La revolución digital introduce un poco a los codazos intermediarios como Google, pero sobre todo Facebook, que alteran y desordenan completamente las secuencias productivas que tenían los medios”. Según el investigador, tanto el ordenamiento editorial como la plataforma en sí ya dejan de ser del que genera los contenidos para pertenecer integralmente a la red social. “Las empresas de noticias no están valorando el hecho de que siguen siendo la principal fuente de producción de contenidos porque están obsesionadas por competir con Google o Facebook, lo cual, para mí, es una batalla perdida”, concluyó Becerra.

Nuevos formatos digitales en Argentina

Los medios de comunicación tradicionales buscan adaptarse permanentemente al avance del universo digital y las principales empresas locales no son la excepción. Para comprender este fenómeno, son claves la comercialización de los espacios digitales y la optimización del consumo.

Las app de los medios deben competir contra otros contenidos móviles (Foto: Highways England — Flickr.com).

Con respecto a los nuevos formatos de publicidad online, la firma Real Premium Audiences (RPA) Media Place lanzó, el año pasado, una nueva forma de publicitar en los medios digitales. Los anuncios se distribuyeron en cinco portales web: Clarín, La Nación, Infobae, Telefé y Perfil. De esta manera, alcanzan al 93,6 por ciento de usuarios únicos del mercado digital. Es decir, impactan al objetivo deseado, ya que los auspiciantes eligen las audiencias, las zonas geográficas y los contenidos de contexto para cada anuncio.

El CEO de RPA, Alejandro Álvarez, explicó que el sistema utilizado se llama Programatic y que, en el futuro, va a exceder a los medios digitales porque en países más desarrollados, la televisión y la radio ya se compran en forma programática.

Este año surgió un nuevo formato de video para atraer audiencia online, llamado La Nación PM, disponible en el sitio web del diario, que posee un compacto audiovisual de noticias, una entrevista por día y las opiniones de los columnistas habituales del matutino.

Se trata de un segmento en el que conviven las características de los principales noticieros y varios programas de televisión de aire cada vez más abocados a cubrir la actualidad. El periodista y conductor del ciclo, Juan Miceli, lo define como “una apuesta visual que busca combinar el periodismo gráfico, televisivo y digital”.

En otra señal de adaptación a los nuevos hábitos de consumo, la misma empresa sumó meses atrás un resumen de noticias digital optimizado para dispositivos móviles, llamado La Nación Break, que compacta los temas que considera más destacados en un video de dos minutos.

En la ya mencionada charla de la UMSA, el periodista Ezequiel Spillman, editor del portal Big Bang! News, explicó: “La Nación muestra para dónde va hoy en día el periodismo digital. Ya no sirven más las crónicas de (Horacio) Verbitsky de 50 mil caracteres porque las leen un puñado de personas. Si informás de manera lúdica y entretenida, con un video interesante, vas a tener muchas más lecturas”. Sebastián Lacunza, también disertante, coincidió en que ese diario, a pesar de ser un medio tradicional, constituye uno de los más innovadores del país y con mayor pericia para la reconversión.

Por su parte, Clarín anunció en agosto la transformación de su redacción para responder con mayor eficacia a los desafíos de la era digital. Todas las plataformas, tanto del sector impreso como del web, los móviles y las redes sociales, quedaron bajo la dirección de una Mesa Central de redacción, a la que se incorporó una Mesa de Audiencias, para el análisis del tráfico minuto a minuto en Internet y las redes sociales por parte de expertos en contenido y métricas. También se sumaron desarrolladores digitales que trabajan a la par de los periodistas.

El editor general de Clarín, Ricardo Kirschbaum, aseguró en el programa televisivo Ronda de Editores que la redacción debe renovarse y los periodistas capacitarse constantemente para competir con toda la diversidad de medios de comunicación que existe. Según él, lo único que puede salvar al papel es el periodismo de calidad y eso es caro, molesto y poco masivo.

“Debemos romper con la inercia de la cultura del impreso y avanzar en la transformación, la diversificación. Hemos hecho progresos evidentes (Clarín es el segundo medio digital más leído en el mundo de habla hispana), pero no podemos detenernos: de la velocidad de la transformación dependerá la supervivencia del medio”, detalló Kirschbaum.

Para finalizar, el editor citó a un periodista del diario The Washington Post que sentenció: “Da igual cuánto dinero ganes con tu diario de papel, no es el futuro”.

Dante Giovanetti, Juan Ignacio Grille, Pablo Chiandoni, Silvia Guzmán, Santiago Terán