¿Cómo nos ubicamos en la distribución del ingreso mundial?

Hace un par de semanas, hice la siguiente pregunta en Twitter y Facebook: “Si 1 fuera el 1% de menores ingresos del mundo y 100 el 1% de mayores ingresos, ¿en qué número te ubicarías?” Hubo respuestas para todos los gustos: gente que se ubicó en el 10% de menores ingresos, gente que se ubicó más o menos en la mitad y otros que se ubicaron en el top 3%.

¿Eran razonables tales respuestas? Veamos.

El gráfico a continuación tiene 100 puntitos. Cada puntito representa el 1% del planeta, ordenado de más pobre a más rico (para ser precisos, del 1% de menores ingresos al 1% de mayores ingresos). Los puntitos naranjas son los 10 deciles de ingresos de Argentina (el decil 1 es el 10% de menores ingresos, el decil 2 el que le sigue y así hasta el decil 10, que es el punto naranja de más a la derecha).

El decil 1 de Argentina tiene en promedio más ingresos que el 37% del planeta. Los deciles 8/9/10 de Argentina (de los cuales somos la GRAN mayoría de los aquí presentes), estamos en el top 15% mundial. El decil 10 de Argentina está en el top 4% mundial.

¿Cómo puede ser que haya un 37% de la humanidad más pobre que el 10% más pobre de Argentina? El planeta tiene 7000 millones de habitantes. Alrededor de 1000 viven en el África Subsahariana, casi otros 1000 viven en el agro en India, y aproximadamente 700 millones vive en el campo en China. A eso súmenle países súper pobres y muy poblados de Asia (por ejemplo, Bangladesh), o súmenle los sectores muy pobres de países latinoamericanos como Brasil y México.

Un dato interesante: el 10% más pobre de países como Suecia (el decil 1 sueco) está en el top 20% mundial. Ahí está la gran diferencia con nuestro decil 1. En cambio, el decil 10 de Argentina está en la elite mundial, apenas un poco por debajo del decil 10 de otros países desarrollados. ¿Por qué pasa ello? Básicamente es por la combinación de dos cosas: somos un país que en promedio es más pobre que los países desarrollados, pero también mucho más desigual. Los ricos argentinos no tienen mucho que envidiarles a los ricos de los países desarrollados. En cambio, el 10% más pobre de Argentina sí tiene mucho que envidiarle al 10% más pobre de países como Suecia u otros desarrollados.

Ahora bien, creo que es fundamental comprender en qué posición estamos en la escala de ingresos, tanto nacional como a nivel mundial. Capaz ello contribuiría a legitimar y comprender la importancia de las políticas redistributivas.