Las varas de la pobreza

Todo dato es siempre el resultado de una metodología que, aquí y en la China, siempre va a tener cierta dosis de arbitrariedad (más allá de robustez técnica). La forma en que medimos la pobreza es un claro ejemplo de ello: ¿cómo definimos cuál es la vara a partir del cual estamos por encima de un “umbral mínimo de bienestar”? ¿Quién define tal umbral?

Si bien hay ciertos criterios, lo cierto es que tal umbral mínimo cambia a lo largo del tiempo en un mismo país y puede ser muy distinto entre países (incluso hoy, en Argentina, tal umbral mínimo es para el INDEC más exigente en la Patagonia que en Cuyo y en Cuyo que en el NEA).

Argentina tiene hoy, por lejos, la vara de pobreza más exigente de la región. Muchas me dirán: “¿es razonable tal vara? ¿está inflada la pobreza? ¿qué medida es más verdadera?”. Lamento decepcionarlos: no hay una vara “más verdadera”; en todo caso, la vara de hoy representa estándares de consumo de “la clase media baja” (lo que en la jerga se llama “población de referencia”) de 2004/5, en lugar de la vara tradicional, que representaba estándares de consumo de lo que era la “clase media baja” de mediados de los ‘80.

Por eso creo que la clave de la cuestión es no ver el 30% de pobres en abstracto, sino en términos comparados, a lo largo del tiempo y espacio (siempre usando la misma vara).

Acá les muestro el carácter en cierto punto “relativo” de los guarismos de pobreza. Si Argentina usara la vara que USA mide para tener pobreza, tendríamos 66% de pobres (a USA le da 14% con su propia vara). Si usáramos la vara de Chile, mucho menos exigente (cuando digo exigente, me refiero a que el “changuito” de bienes y servicios es más chico), tendríamos 12,6% (ellos tuvieron con su propia vara algo similar, 11,7% en 2015). Si usáramos la vara de Brasil, tendríamos 6,7% de pobres. Si usáramos la que el Banco Mundial utiliza para medir pobreza extrema en el África Subsahariana o Asia del Sur, un 1,7%.

Moraleja de la cuestión: cuando les digan “tenemos muchos más pobres que Chile” o “tenemos igual pobreza que en Alemania” o “guau, Chile tiene menos pobres que USA”, tómense su tiempo y expliquen esto. Están pésimas las tres aseveraciones: sencillamente, comparan cosas distintas. A igualdad de vara, Argentina y Chile se parecen bastante, y ambos países están muy por detrás del mundo desarrollado y muy por delante del resto de América Latina (salvo Uruguay).

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