CARTA PARA TI

Llegaste a mi vida antes de que yo supiera si quiera quien eras, has sido parte de mi (ahora que cuento) desde que tengo uso de razón, y así como llegaste sin que lo supiera te añadiste a mi y en un abrir y cerrar de ojos nos convertimos en una sola.

Hay temporadas en las que te callas y me olvido que estás ahí, te callaste tanto tiempo que casi pensé que te habías ido, pero querida, si que sigues aquí porque te siento más pegada que nunca a mi, consumiéndome.

Si te digo la verdad no te extrañé, nunca te he querido y sigo contando los días para no estar contigo. Me haces daño y te alimentas de mi, te tragas mis alegrías y mis seguridades, mis logros y mis capacidades, y me regresas en tu vomito las sobras de mi presente con toda la confusión, la inseguridad y las pocas ganas de seguir.

Te he vencido, a veces en periodos de días, semanas y meses, pero pensándolo bien quizá solo te aburres de comerte todo y te vas a descansar esperando a que yo me llene otra vez para dejarme vacía una vez más.

Si les hablo de ti a los que me rodean no me toman en serio, creen que miento, creen que juego, creen que eres falsa, un invento. Si ellos supieran que tu eres la culpable de todo, que no vives solo en mi cabeza, que duermes conmigo, caminas a mi lado, te llevas mi espíritu, estás en todo lo que hago y lo que no.

Eres la dueña de todo lo que me atormenta, creciste conmigo y me conoces bien. Sabes leerme en cada movimiento, sabes que susurrarme al oído para llenarme de miedo, sabes como hacerme creer que no valgo nada y que todo lo que soy está mal.

Como quisiera que te fueras del todo, pero dependes tanto de mi que con el tiempo me acostumbré a ti y comencé a decir “Es que yo soy así” cuando eres tú, la que acaba conmigo y me rompe desde adentro, me hace añicos.

Aún así, necesito que nos alejemos una vez más porque no tengo más que darte, te has quedado más tiempo del que deberías y no puedo alimentarte. Dueles y no me dejas ni pensar.

No sufro esta separación, porque se que volverás como siempre a llevarte contigo todo lo que soy y puedo ofrecerles, sin embargo, prometo estar mejor preparada para afrontarte la próxima vez que vuelva a verte.

A ti, que quiebras mi espíritu y me llenas de agonía.

A ti, que tu inicial es la misma que la mía.

Hasta otro día.


Daphane Lezcano — 18/1/2018 (2:46 a.m)