TANTO..

tengo tanto que decir que jamás sé por donde empezar, he planeado discusiones y conversaciones en mi mente que jamás han pasado. He querido hablar alto y decir lo que pienso y lo que siento en el momento pero siempre me dio miedo a ser rechazada, ignorada o alejar a los demás (y la realidad es que al final siempre pasa eso).

He perdido oportunidades por querer defender mi falso orgullo, he perdido el sentido por aguantar tiempo fingiendo que todo a mi alrededor está bien, he perdido las ganas de seguir porque un segundo atrás no hice algo que de verdad necesitaba hacer por el “que dirán”.

Pasa el tiempo y yo no he conseguido callar mis voces, todo en mi me pide que busque oportunidades para poder hablar, hablarte. Pero todo afuera me pide que no lo haga, que no deje mi amor propio atrás, mi respeto.

Pero no puedo vivir una vida en la que tengo que callar mis voces, en la que debo apagar mis emociones, una vida en la que no puedo extrañarte o pensarte sin sentir que me falto el respeto.

Quizá mi amor propio consista en eso, en amarme aún queriéndote a ti.