Por qué Twitter se volvió imprescindible para el periodismo

Por qué es fundamental para la construcción de la marca personal

Por @dariogallo


En cualquier redacción del mundo, el término que más se repite es Twitter y sus derivados. “Lo vi en Twitter”, “lo tuitió fulano” y “fue tendencia en Twitter”. Y a la vez, Twitter sigue siendo marcado como un género menor y denostado con escasa razón. Se le adjudica a la red social las mentiras que suelen publicar los medios tradicionales basados en tuits que no han sido chequeados o que fueron malinterpretados. Muchas veces, una broma tuitera termina siendo “la fuente” de un periodista sin sentido del humor.

La lucha pro y anti Twitter viene desde que el microblogging se popularizó llegado el 2010. Eso ha llevado a extremismos docentes. Mi preferido es una exageración que no está lejos de la realidad, aunque estoy convencido de que suena demasiado extremista. ¿O no?

Una noche de agosto de 2013 tuitié esta frase porque al día siguiente iba a dar una charla sobre medios, donde iba a incluirla, pero por razones de organización ese panel del IAB terminó suspendido. Claro que el tuit ya había sido publicado. Ya tenía vida propia.

Y me hubiese olvidado de ese tuit, como cualquier otro de los 60.000 que llevo publicados desde 2007, si no fuera que recibí una mención a las pocas horas. Dos días después, me entero por Twitter, que el profesor argentino radicado en España y especialista en medios digitales, José Luis Orihuela, lo había recuperado para una charla en Zaragoza. Vean esto dos minutos:

https://www.youtube.com/watch?v=LUTjtnFU2LU&feature=youtu.be&t=14m04s

Más allá de la generosidad de la cita del profesor Orihuela -un referente obligado de quienes empezamos a bloguear diez años atrás-, él mismo hace hincapié en que los hechos más conmovedores de los últimos tiempos corrieron antes por Twitter que por las agencias de noticias.

Los nuevos agentes informativos

Los periodistas no tenemos que avergonzarnos por enterarnos primero por Twitter. Ya no son las agencias quienes dan las noticias de último momento y eso lo saben ellas mismas, que también deberán encontrar un camino dentro del brumoso presente de los medios de comunicación.

En la Argentina, las agencias de noticias brindan servicio hasta la medianoche, cuando cierran la edición los diarios de papel. ¿Qué ocurre si estalla algún conflicto a la una de la mañana? Ah, nada. La agencia está cerrada hasta las 7, como si estuviésemos en 1985. Lo que ocurra durante la madrugada sólo será cubierto por los medios digitales que… a qué no saben de dónde sacan la mayor información en esos casos? Sí, de Twitter.

Un caso de esos ocurrió a fines del año pasado, cuando se produjeron saqueos en distintos lugares del país ante una “huelga policial” que se extendió por varias provincias. Imágenes, videos y comentarios sobre esta situación corrían en Twitter a una velocidad fuera de lo común para el horario. Este circuito informativo “informal” no sólo estaba alimentado por ciudadanos no ligados a los medios de comunicación, sino también por los periodistas tuiteros o las cuentas de Twitter de las radios provinciales que sumaban audios en una producción continua a las cuatro de la madrugada.

La construcción de la marca personal

Al margen del trabajo cotidiano, Twitter también se convirtió en una poderosa herramienta para construir la marca personal del periodista. Una ventaja de exposición que no existía diez años atrás y que permite trascender incluso al medio de comunicación en que nos desempeñamos.

Claro que no es una cuestión que beneficie solo a los periodistas, cualquiera que tenga un oficio o una profesión puede obtener similares resultados: la construcción de una marca personal que se traduzca en mejores posiciones o mejores salarios.

Si aún estamos discutiendo o se intenta sobre la utilidad de Twitter como agencia de noticias, es de suponer que nos llevará más tiempo todavía decretarla como la herramienta ideal para la construcción de la marca personal del periodista. Hay centenares de ejemplos que permiten mostrar cómo muchos periodistas lograron posicionarse con mayor rapidez que sus colegas gracias a la incursión en Twitter.

Es cierto que no es el único camino para hacerse visible en la industria. Existen otras herramientas y hay que combinarlas para comenzar esa construcción que lleva tiempo (y muuucho trabajo). De eso va a tratar el curso de extensión de la Maestría de Periodismo de la Universidad de San Andrés que daré en agosto. Identidad digital y construcción de la marca personal del periodista se dictará en cuatro clases, los miércoles, a las 18.30. En la página de la Universidad hay más detalles de estos encuentros, enfocados para estudiantes de periodismo, periodistas y otros profesionales relacionados con el mundo de la Comunicación.