Jeffrey P. Bezos (izq.) y Donald Graham durante una conferencia en Idaho (Estados Unidos) en Julio. Andrew Gombert/European Pressphoto Agency

Crear y compartir

Por qué Instagram vale mucho más que The Washington Post


Jeff Bezos, fundador de Amazon y poseedor de una fortuna neta de 21.000 millones de euros, ha comprado el Washington Post por 190 millones de euros (menos del 1 % de su riqueza). Un gran paso para la desesperada prensa tradicional y calderilla para la persona que revolucionó el e-commerce desde el garaje de su casa de Seattle (qué importante son los garajes).

Ha llamado la atención la cantidad pagada, muy baja en comparación con las cifras que en los últimos años se han desembolsado por empresas digitales. La razón de esa diferencia la explica brevemente Eduardo Arcos (las negritas son suyas):

“Estamos en una época en que la creación de plataformas o ecosistemas digitales son los que más llaman la atención de inversores, de emprendedores y de los medios especializados. El acto de generar contenido, sobre todo de calidad, pasó de moda, está en segundo plano aunque es uno de los elementos centrales y vitales para el crecimiento y popularización del internet. Las redes sociales, además de fotos y perfiles está llena de personas compartiendo contenido con enfoque cada vez mayor en medios especializados que nacen y viven en internet”.

Facebook compró Instagram el año pasado por 1.000 millones de dólares, cuatro veces más que lo pagado por el Washington Post. ¿De verdad es tanta la diferencia entre uno de los periódicos más prestigiosos del mundo y la plataforma que permite compartir fotos y vídeos? Sí, lo es. Y no es difícil explicarlo. Aparte de lo comentado por Arcos (la mayor importancia de lo social frente a lo puramente informativo, de compartir frente a crear) y teniendo en cuenta que hablamos de industrias diferentes (por mucho que sigamos metiendo todo internet en el mismo saco del negocio de la información), los números también dan la razón al mayor valor de las nuevas empresas tecnológicas.

En abril del 2012, cuando fue comprado por Facebook, Instagram tenía 100 millones de usuarios en todo el mundo. Actualmente tiene más de 130. El Washington Post, pese a ser un periódico reconocido mundialmente, no deja de tener como base la zona metropolitana de Washington DC. Y su circulación ha descendido en los últimos años hasta los 447.700 ejemplares de lunes a sábado y 646.700 los domingos. Casi un 40 % menos en nueve años. Lo que sumado al descenso en los ingresos publicitarios ha provocado importantes pérdidas. La razón de la familia Graham para vender el periódico (suyo desde los años cuarenta) es que bajo su propiedad lo único que podía hacer el WaPo era sobrevivir, como ha hecho estos últimos siete años, en los que ha perdido dinero.

Gráfico de la BBC que compara el precio de venta del Washington Post con el de empresas teconológicas.

Así que sí, 190 millones de euros quizá no parezcan muchos (en España se pagaron no hace mucho años cantidades mucho más altas, y El País sufrió un ERE porque su empresa matriz tiene una deuda que deja esa cantidad en una propina), pero es difícil argumentar que es poco dinero, sobre todo si vemos los precios de venta del Boston Globe o la revista Newsweek, por poner solo dos ejemplos. En cambio, las empresas nacidas al amparo de internet son ahora mismo mucho más valiosas, por mucho que no se dediquen a crear contenidos, sino a permitir que se compartan. Compartir es ahora mismo más rentable que crear, entre otras cosas porque coloca al usuario en el centro de la acción.

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