Bueno supongo que llego un poco tarde

a la mayoría de las cosas, por lo general a clase, a la vida, a con mi familia, con mis amigos, a mis relaciones, citas, citas con el dentista, al mame comunal de todo lo que sucede en tuiter, a las películas, a todo puto videojuego, a las pedas, a las comidas, a los desayunos, básicamente a todo lo que se supone que debería llegar temprano, a misa, al aeropuerto, a mi felicidad. Hasta me voy tarde de las cosas, de lo roto, de lo disfuncional, de lo jodido, de lo que me lastima, del antro, de las fiestas, de las cenas, de la tristeza. Supongo que nunca he sabido llegar «a tiempo» a nada. A tiempo es una reflexión extraña porque creo que siempre estamos «a tiempo» de todo, pero en especial de cambiar, de ser mejores. Después de toda una puta semana de leer Platón y Sócrates en conjunto con jugar Undertale (también llego tarde al mame de ese estúpido videojuego) creo que entendí que siempre se puede cambiar, pero de verdad. Nunca es tarde para nadie, por más puta oscura y rebuscada que sea tu historia o la situación siempre se puede escoger hacer el bien. Supongo que por eso siempre me gustó «The Killing Joke» de Batman, porque todos podemos tener un mal día, una mala semana, un mal mes, una puta mala vida, pero siempre vamos a poder decidir hacer el bien, el alma como diría Platón es perfecta, eterna, divina, pero cambiante. Todo es educarse, aprender de pinches todo y brillar y logar convertirlo todo en algo hermoso, la ira, la tristeza, los malos recuerdos y sentimientos, el nudo en la garganta a las dos diez de la madrugada de un jueves. Cambiarlo todo, mandar a tomar por culo todos los malos sentimientos, y hacer el bien. Hoy mañana y siempre. Supongo que siempre voy a creer que todos podemos hacer el bien, incluso tú, así que por favor hazlo, porque un puto niño de diecinueve años con delirios de grandeza a las dos doce de la madrugada de un jueves primero de septiembre, con el corazón en las manos y en mi teclado, cree en ti, a pesar de todos tus defectos, tu egoismo, tu todo. A pesar de ti y por ti, cree en ti. No lo defraudes. Yo intentaré por mi parte no defraudarme a mí. Y ser mejor. Y hacer el bien. Y supongo que mañana que despierte, aunque con menos ganas que las de las dos de la madrugada saldré a la calle como siempre, cansado por no dormir, como siempre (otra cosa a la que voy tarde, a la cama) y como todos los días, igual que pinky y cerebro intentaré conquistar el mundo, a mi manera, siempre con el bien.

Oh pues, muchas palabras ya. A dormir chingada madre. Te amo.

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