Reporte de NewZoo: www.newzoo.com/globalreportpremium

4 razones por las que debería haber una industria de videojuegos en Ecuador — y en toda Latinoamérica

Ante la falta de información de reportes relevantes, voy a compartir lo que conozco de la industria de juegos de Ecuador. Espero que esto de pie la creación de una comunidad a futuro, y de posibles asociaciones donde los diferentes estudios y developers busquen colaborar en vez de competir.

Primera razón, porque el mercado internacional es rentable

Un pequeño comparativo del tamaño de la industria como era en 2015.

Porque es un mercado estratégico para exportar conocimiento y haciendo comparación con el mercado latinoamericano, nos estamos quedando atrás. Es decir, porque hay dinero en la industria y demanda laboral en el extranjero.

Según estudios de mercado de NewZoo, SuperData Research, Gamasutra, la Entertainment Software Association, y la empresa de investigación de mercado japonesa Media Create, la industria global de juegos generó $91 mil millones de dólares en ingresos durante el 2015, y se estima llegar a $107 mil millones para el 2017. La imágenes muestran el crecimiento del mercado de juegos móviles haciendo un total de $11,004 mil millones sólo para los Estados Unidos. Sólo en consumo de videojuegos móviles y de consolas, Ecuador generó $56'846.000 dólares durante 2016. Dinero que, si bien es mucho menor a lo que generan los otros países de la región, va para los publishers, marketplaces y estudios de desarrollo extranjeros.

Segunda razón, las herramientas son usadas en otros mercados

Unreal Engine siendo usado para Visualización Arquitectónica.

Soy cofundador de ArcadeMe, empresa fundada por ecuatorianos para fomentar la industria de juegos en Latinoamérica. Luego de mucho esfuerzo y pruebas de expertise, fuimos escogidos como representantes para evangelismo y soporte para la comunidad de game developers de una empresa globalmente reconocida para la región. Desde el 2014 hemos tenido la suerte de conocer a los estudios de juegos más importantes de la región. Pero además, hemos identificado el mercado de experiencias "enterprise", es decir, el uso corporativo de las herramientas de la industria juegos.

¿Por qué es eso relevante? Hemos identificado de primera mano que gracias a los dispositivos móviles, los HMDs de VR, gafas de AR, streaming, cloud rendering, IoT, y otras tendencias tecnológicas, la industria de juegos está expandiéndose exponencialmente a otros mercados nicho, algo que Ecuador y Latinoamérica pueden aprovechar para "cambiar su matriz productiva".

Estas aristas incluyen la visualización arquitectónica, entrenamientos de simulación, experiencias educativas, realidad virtual, realidad aumentada, visualización de productos, salud, entre otros.

La industria de visualización arquitectónica y de productos está explotando en el extranjero, y empresas como SoarTech, BioMojo, y Virtual Heroes ya están creando experiencias en 3D que corren en la nube para mercados nicho muy específicos.

Exportar este tipo de experiencias puede hacer que estudios locales cuya especialidad es crear ambientes o situaciones virtuales realísticos en motores como Unreal Engine o Unity reciban exposición y contratos internacionales. Para Latinoamérica, y en especial para una economía dolarizada, es estratégico ser parte de una cadena de valor de "near shoring", es decir, mano de obra especializada y barata en el mismo huso horario que Norteamérica.

Tercera razón, porque la demanda global resulta en educación formal

Como se debate que la industria de juegos y experiencias interactivas es tan o más grande que las industrias del cine y la música, universidades e institutos en Estados Unidos ya se enfocan en crear profesionales con las credenciales ingenieriles y conocimientos técnicos de bajo nivel para poder ejercer en estas ramas. Rochester Institute of Technology, Carnegie Mellon, DigiPen y FullSail, con profesores profesionales de la industria, y cuyos graduados son recibidos con brazos abiertos por empresas de desarrollo como Ubisoft, EA, Pixar, Blizzard, Bungie, y Valve.

Ecuador, al igual que la mayoría de los países de Sudamérica, tienen una industria de videojuegos incipiente. No hay estadísticas de la industria de desarrollo videojuegos ecuatoriana, pero si artículos y estudios de la región como un todo.

Los estudios nacionales que resaltan por su calidad de trabajo, como Blue Lizard Games, Freaky Creations y un par de freelancers, son compuestos de personas autodidactas con la perseverancia de ser la punta de lanza de su región, muchos en necesidad de fondos, contratos "work for hire", e inversión para sobrevivir.

Éstos equipos o expertos no encuentran talento valioso, porque al momento las universidades no los producen. Al final del día, las universidades tienen que alimentar la demanda laboral local y por ende no se ven en el rol de crear industrias no existentes para su país.

Un estudiante estratégico está destinado a cursar una ingeniería formal y luego complementar sus habilidades con cursos especializados la industria. Su curva de aprendizaje necesariamente debe empezar desde más abajo y terminar con educación y experiencia laboral en el extranjero. En la industria de juegos, los estudiantes son contratados por sus portafolios de proyecto, no por sus diplomas.

Los programas ofertados por la mayoría de las universidades en Latinoamérica son débiles en sus bases y producen generalistas. Si bien esto es un paso inicial con buenas intenciones, los graduados necesitan ser re-entrenados por estudios, generando que la calidad de sus trabajos finales deje mucho que desear. Como resultado, la región tiene un exceso de estudios con graduados trabajando bajo salarios ínfimos para intermediarios o agencias de publicidad que no exigen un estándar de calidad como lo hace la industria de consumo y escatiman cada centavo de los presupuestos de desarrollo.

La Universidad San Francisco de Quito, La Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, la Escuela Superior Politécnica del Litoral, y tal vez otro par, son las pocas entidades educativas que realmente están empezando a apostar en la creación de estudiantes de ingenierías con expertise a bajo nivel y no con un enfoque a crear filósofos con títulos aspiracionales y pintorescos.

Las universidades que realmente apuesten a una educación orientada a posicionar talento en la industria AAA y al desarrollo a bajo nivel serán las que exporten y fomenten profesionales de la industria de aquí a 10 años.

Cuarta razón, porque es una oportunidad de colaboración regional

Colaboración internacional entre investigadores latinaomericanos en 2014. Algo que aplicado al desarrollo de industrias sería espectacular, aunque utópico.

Programas de incubación y publishers como Sony, Namco Bandai, y otros han encontrado que varios estudios mueren luego de pocos años por falta de fondos, escasez de publishers, y pobre coordinación en metodologías de desarrollo. A la fecha, la cantidad de estudios por ciudad con el nivel de madurez empresarial apto para interactuar con industria global se cuenta con una mano.

En respuesta a ese problema, hemos conversado con asociaciones, estudios y universidades en México, Argentina, Chile y Colombia que están generando fuertes resultados a través de la colaboración entre regiones e incluso entre países para crear masa crítica suficiente que atraiga a extranjeros.

Incubadoras, eventos multinacionales para traer publishers a la región, ruedas de negocios, y proyectos del sector público para llevar estudios validados ante actores internacionales han sido sumamente útiles para generar valor y hacer que equipos representativos sean partícipes de la conversación mundial.

Hemos llevado esos aprendizajes a representantes del sector público ecuatoriano con la esperanza de ayudar a subir la barra de talento local, pero crear masa crítica requiere de colaboración a nivel regional. Es decir, ayudar a equipos de otros países. Una idea que se ve en el mundo de la academia, pero no en el mundo corporativo, y que pocas entidades públicas estarían dispuestas a costear, a pesar de grandes oportunidades para el retorno de inversión a largo plazo.

Conclusión, si no nos despertamos se nos va el tren

La industria de videojuegos es enorme. Los países latinos que aprovechen esta oportunidad y se entrenen para exportar servicios pueden ganar múltiples mercados a futuro.

Estoy convencido que cada vez más estudios de desarrollo se especializarán en herramientas de desarrollo de juegos, y crearán canales para atender a empresas extranjeras. Es un problema de huevo y gallina, pues el talento es escaso y es difícil conseguir contratos que alimenten el ciclo.

El sector público y las universidades deben reaccionar de forma inmediata para buscar formas creativas para traer clientes internacionales que busquen talento profesional en la región, crear profesionales con el compromiso hacia la industria, y consolidar el talento para vincularlo con publishers y estudios extranjeros. Éstos contratos pueden traer inversión a nuestras economías, y eso puede romper el ciclo de atraso profesional en esta disciplina.

En unos 10 a 15 años, si las condiciones del medio son adecuadas, la situación política y económica es más estable, y se dan a conocer casos de éxito que inspiren y entrenen a otros, veremos un Ecuador con profesionales tan especializados que no podrán ser ignorados.