La importancia del número dos.

Es muy común despreciar al número dos, incluso hay quien dice que “el segundo lugar es el primero de los perdedores” o “el segundo lugar no se gana, se pierde el primero”.

Yo no estoy de acuerdo con estas afirmaciones, y, no, no se trata de justificar el no lograr ser el primero.

Suponiendo que tuviéramos que poner a Messi y a Cristiano en un ranking donde obligadamente uno sea el primero y el otro el segundo. Acomódalos según tu preferencia, ahora piensa: ¿que sería de uno sin el otro? ¿Tendría el mismo nivel que tiene actualmente? No podemos saberlo, lo que si es una realidad es que el hecho de que ellos dos estén activos en el mismo periodo de tiempo los hace ser su mejor versión, indudablemente. Messi no sería lo que es hoy si no estuviera Cristiano y viceversa.

Imagina una organización con el mejor CEO, el que tú quieras, ahora imagina a ese CEO sin su equipo de tiburones un peldaño abajo de el en la estructura organizacional, ese equipo debajo de el es el que hace que todo sea posible, el que ejecuta, el que hace el “trabajo sucio” y ellos también son el número dos. Literal en un organigrama típico ellos van en el peldaño número dos.

Hoy formó parte un consejo el cual dirije una cámara que agrupa más de 100 empresarios de nuestra ciudad, en la estructura organizacional está como número uno el presidente y después de el están el vicepresidente, secretario, tesorero, etc. después del uno hay varios “número dos”.

Este presidente se sostiene en base al desempeño de sus número dos, ellos son capaces de elevarlo con su buen actuar, son los pilares que sostienen la estructura. Obviamente no podemos demeritar el trabajo del número uno pero este artículo trata de reconocer la vital importancia del número dos.

Acostumbrado a querer ser siempre el número uno en lo que hago algunas veces no me he dado cuenta qué hay ocasiones en que podemos estar “por debajo” de otros y ser piezas fundamentales y determinantes, (incluso más que estando al frente) en el éxito de los proyectos.

Con esto quiero abrirte los ojos para valorar al número dos, seas tú o sea quien sea, es obligación de el número uno reconocer a su o sus “número dos” ya que sin ellos el no sería lo mismo.

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