Rafa huele la tierra

Huele a tierra. Si, Rafa ya se desliza, ya levanta polvo de ladrillo, ya se desplaza. Y lo hace rápido. Eso vi ayer en el primer partido de Nadal en el Rio Open.

Partido. No fue un buen partido, sobre todo por parte de Bellucci, que no dio muchas a derechas y no fue un gran rival ¿Pero, quién es un gran rival para el mejor jugador de la historia de la tierra?

Rafa debe de estar contento. Contento de ganar, contento de sumar partidos, pero sobre todo, contento de pisar tierra, de oler a tierra. Es su lugar, su sitio, su destino. Y lo sabe. Buena parte de su éxito en el presente y en el futuro pasa por ella. Eso es una gran noticia. Rafa puede recuperar su terreno perdido precisamente en su terreno, allí donde nunca se ha ido, allí donde se olvidan los malos momentos. En casa.

El Rio Open puede ser un buen test. Lo es, porque el cuadro de Rafa está lleno de especialistas y rivales que le pondrán a tono y en muchos casos en dificultades, en serias dificultades (Carreño, Fognini, Ferrer…), y esto es lo que necesita el número 3 del mundo.

Ayer soltó alguna buena derecha (izquierda), un par de grandes dejadas y sobre todo, hizo unas cuantas carreras y movimientos que muestran que físicamente está bien. Y si Rafa está rápido en clay, el polvo de ladrillo se convierte en una ventisca para el rival.

Veremos, pero Rafa ya ha olido la tierra y cuando la huele…