Mi relación con la música

No es fácil redactar todo lo que la música significa para mi en un solo blog post. Son muchos los ámbitos en los que tiene un significado especial, así que será un post extenso.

Lo mejor que puedo decir para resumir mis sentimientos respecto de la música, es que ha sido una fiel amiga. Un poco como los amigos imaginarios de pequeño que está contigo solo con querer que esté.

La música me acompaña, no solo llenando un vacío, sino activamente participando de los cambios que voy sufriendo en el día, en el mes, en el año y en la vida.

Es tan así, que a veces es triste cuando un amigo o un ser querido no se siente de la misma manera por un estilo musical o por una canción en particular. Y también es genial cuando esa coincidencia se da naturalmente, con un desconocido que inmediatamente pasa a ser un amigo.

Quienes estén leyendo esto, quizás no se esperen que estas palabras salgan de mi teclado, porque en persona soy muy reservado, hablando solo lo justo y necesario para lo que sea que estemos haciendo. Estos asuntos los converso exclusivamente con mis más cercanos y en momentos especiales. Pero también para eso es este blog, para sacar estas cosas afuera.

Retomando lo de la música.

De niño nunca fui introducido a la música más allá de la música clásica y algo de folclor, sobre las que mis abuelos me enseñaron. Aun con ese pequeño mundo musical, llegando a la los últimos días de la niñes, me hice muy amigo de mis autores favoritos (Vivaldi en ese tiempo). Eso si, tenía mis momentos especiales para escucharla, como antes de dormir o el fin de semana en la tarde ya que los equipos no eran tan portátiles como ahora.

Ad portas de la adolecencia (fines de la básica), compitiendo por la atención de mi ya establecido gusto, un nuevo estilo de música empezó tener presencia: el heavy metal, de bandas como Metallica. Recuerdo un episodio particular en el que para un cumpleaños mi mejor amigo de ese tiempo me llevó a una disquera a que eligiera mi primer cd original como regalo, me tomó lo que parecía un tiempo infinito elegir entre tantas opciones que quería escuchar. Al final escogí Metallica homónimo (black album) que era el más reciente de la banda.

Pasé por un tiempo de “Metalero”, cada vez me gustaba más la música de los grupos metal y con el tiempo me identificaba con los grupos y la gente que los escuchaba, pero no entendía las letras ni participaba de ninguna actividad asociada a los metaleros. Era un niño que se vestía como aquellos a quienes admira.

La radio nunca me había llamado la atención, pero en este punto era una escuela que descubrí, donde Pirincho Cárcamo y otros grandes del dial me enseñaron sobre tantos estilos más de rock y de clásicos que no había conocido. desde Pink Floyd hasta Sepultura. No entendía mucho tampoco, pero lo disfrutaba a toneladas.

Ya en la media comenzó mi gran descubrimiento, con internet e IRC me comencé a meter a chats de intercambio musical, también haciendo amigos con amplio conocimiento que me enseñaron áreas musicales completamente fuera de mi radar, como Death in June, Coil, Einstürzende Neubauten, Front 242, Clock DVA, etc. Goth, Industrial, Eurpean Folk, etc. También conocí el otro folclor de Chile, el de los reprimidos por la dictadura. Ya no había límites para que podía sonar bien y con aquel descubrimiento, hubo una liberación. Junto con estos nuevos estilos se contaban las historias de aquellos que me presentaban este mundo. Historias que reventaron completamente mi burbuja y me hicieron valorar la diversidad, la tolerancia, la valentía, la responsabilidad y la lucha por tus ideales.

También en esa época sufrí mis primeros conflictos amorosos importantes. Terminando la media y en los primeros años de la universidad, Front 242 tenía varios temas que eran mi “canción de batalla” contra la frustración en las relaciones que estallaban en mi cara y me daban un bélico sentido de superación. En esta etapa ya sabía ingles y comprendía el sub-texto de algunos temas, por ejemplo, de Death in june, haciéndome recordar la importancia de los símbolos, en tu vida, en la vida de todos. Eran días de auto-descubrimiento y harto cuestionamiento existencial. Esta música me recuerda estas etapas y me invoca hoy esa melancolía, belicosidad y existencialismo.

Sin perder lo anterior, comencé a apreciar la música electrónica, la cual había sido ya introducida por Krafwerk, Coil, ClockDVA y otros experimentales, pero ahora ya entrando en lo más main-stream como era el trance y el house. Fuí a algunos eventos masivos en santiago con amigos y viví buenos momentos. Especialmente la sensación de bailar. Hasta este momento no sabía bailar, y en la electrónica eso no importa. Me sentía libre bailando como se me daba la gana. Esa fue una liberación corporal importante. Ya no tenía que vestirme de negro ni tener cara de seriedad todo el rato, podía pasarlo bien y bailar. Hasta hoy escucho a Armin Van Buuren, que es un gran promotor de otros artistas en el estilo.

Mi único mundo “prohibido” musicalmente hablando era el reggaeton y otros estilos “basura” que no tenían tradición ni subtexto. No comprendía para nada el punto de una música sin historia, sin valor, que nace desde la pura tribalidad por querer moverse y aparearse. Obviamente inferior en comparación con la gran riqueza que todo lo que había conocido antes me había dado.

Pero llegué a trabajar a donde trabajo, y mucho reggaeton se tocaba en el fondo, con un ambiente muy grato y proyectos interesantes que me motivaban a ser parte. Fue así que a fuerza de costumbre hoy esa música no me molesta, pero también aprendí, espero, mi última lección en diversidad, que de hecho la estaba aprendiendo desde toda mi vida.

No importa que es lo que otros escuchen o bailen, no importa que instrumentos usen para crear su música o que digan sus canciones. Lo que importa es lo que la música significa para cada uno. Cada uno de nosotros tiene una relación con su música, de una forma u otra, y eso se debe respetar y amar, como cualquier otra de las dimensiones de cada uno como persona.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.