OBSERVA, ESCUCHA Y DISEÑA

El diseño centrado en el usuario, es una herramienta práctica que fomenta la generación de soluciones orientadas a las necesidades de un grupo específico de personas, es decir, su proceso tiene como eje central, las personas para las cuales se quiere crear la solución. Lo interesante de este proceso, reside en la validez que le da a la información extraída del grupo de personas con el cual se va a trabajar, teniendo en cuenta determinantes como lo que desean, lo factible y lo viable ( entendiendo el término en sus distintas dimensiones: político, cultural y financieramente).

Estableciendo un paralelo con las actividades propuestas y desarrolladas hasta el momento para el taller de interacción encuentro bastantes semejanzas con lo realizado hasta el momento. Ya que desde la concepción del proyecto se le ha dado mayor relevancia a las actividades, necesidades e intenciones a un determinado grupo de personas, en nuestro caso grupal, lo relacionado con los artistas de tiza de la carrera séptima.

De hecho, son los diferentes niveles de interacción que se han identificado en el lugar los que darán los lineamentos del proyecto. Sin embargo, el proceso difiere en puntos como la intensidad de tiempo que se le dedica a la observación y análisis, ya que una investigación profunda y detallada, brinda un número mayor de elementos claves para entender la forma de interactuar y relacionarse del grupo de personas a observar.

Encuentro también un vacío en cuanto a la preparación previa del equipo de trabajo para realizar las salidas de campo, ya que en cierta medida el programa ha propuesto una exploración “desinteresada” en la que no se sale a buscar un “algo”, sino que nos encontramos abiertos y dispuestos a cualquier tipo de estímulo. Sin embargo, creo pertinente, contar con un plan estratégico previo sobre la incidencia del lugar a explorar, tal como lo propone la guía. Es decir, hacer un uso adecuado de metodologías que nos permitan generar empatía, recoger datos valiosos y poder actuar en el entorno de forma persuasiva con los actores del lugar.

Entender el grupo de personas objetivo, debería ser un trabajo más humano y consciente, no solo por hacer la tarea, comenzando porque no es la primera vez que un estudiante universitario se acerca a este grupo de personas, por ende, resulta complejo encontrar un nivel alto de empatía por parte del otro, a su vez, se deberían establecer relaciones y conexiones que articulen los saberes de estas personas con proyectos que realmente modifiquen sus lógicas de interacción.

Por otra parte, identificar / establecer el reto de diseño es un proceso complejo, que de no ser por metodologías como las propuestas por la guía, resultaría confuso y quizá infructuoso. Por ende, es pertinente, adoptar y hacer uso de estas herramientas (como la entrevista planeada y los diferentes métodos de documentación) para obtener información relevante y específica que permitan generar los correspondientes análisis (etnográficos, cartográficos, etc.) a partir de los cuales como equipo de diseño podemos posteriormente tomar decisiones en pro de mejorar la experiencia actual del lugar y aumentar los niveles de valor en las diferentes acciones que se dan en el contexto.

En conclusión, aunque durante nuestro proceso hemos hecho uso de varias de las herramientas mencionadas en la guía, no se ha explotado en totalidad los recursos que estas herramientas dan, en términos de un análisis más claro y conciso sobre las cuestiones derivadas de las actividades, esto evidenciado en una escasa determinación de los roles y comprensión del contexto, esto me invita a tomarme más tiempo al momento de escuchar y observar el entorno a trabajar, para así entenderlo de forma adecuada.

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