EL MEP: NI PICA LEÑA, NI PRESTA EL HACHA

No es posible que el MINISTERIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA (MEP) tenga la capacidad económica para construir 101 obras educativas pendientes y no lo haya hecho.

Casi ¢ 1000 millones destinados para construir escuelas y colegios se perdieron en la cancelación de una multa por el vencimiento de un fideicomiso, aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2013 por unos ¢ 95 000 millones al tipo de cambio actual.

Un sistema educativo está formado por diversos componentes, entre ellos las escuelas y los colegios. Cuando no existen estas edificaciones o están en malas condiciones, los principales afectados son los estudiantes.

El hecho es que tenemos dos Costa Ricas a nivel educativo,una privilegiada y otra olvidada, pero sobre todo invisibilizada, la cual no nos quieren mostrar, a pesar de que forman parte de ella una mayoría de alumnos que en teoría serán el futuro laboral de nuestro país.

Diversas situaciones son altamente preocupantes. Por ejemplo, a tan solo unas pocas horas o kilómetros de las instituciones privilegiadas del país, en algunos de los 5000 centros educativos del territorio nacional existen estudiantes que no tienen ni pupitres para sentarse.

No es posible que haya alumnos que reciban clases en salones comunales, en lugares provisionales, en aulas de madera y sin cielo raso. Muchos centros educativos carecen de comedores. En otros hay servicios sanitarios en malas condiciones, muchos de los cuales se encuentran en alguno de los 441 centros educativos con orden sanitaria del Ministerio de Salud. Todo esto es parte de la realidad que vive mucha de la población estudiantil en el país.

Estas malas condiciones aumentan conforme nos acercamos a zonas rurales, donde los problemas son mayores e incluso se convierten en el “pan de cada día”.

De 2001 a 2015 la población de educación primaria tuvo una reducción de 63 000 individuos, muchas veces por las deficiencias del sistema educativo.

Es indignante que esto ocurra en Costa Rica,es indignante saber que el presupuesto de la educación pública equivale a un ocho por ciento del tamaño de la economía (8 % del PIB), y que se esté desperdiciando. ¿Qué sucede? Hay personas que necesitan escuelas y colegios.

No se puede seguir al país con mentiras o excusas. Las personas deben recibir lo que merecen. La educación en condiciones óptimas es un derecho fundamental para todos los seres humanos, y en esta situación que vivimos actualmente, el MEP no debe tener ninguna excusa. Si la tiene, debemos hacerle saber que nunca hay que ¨comerse la vaca antes de matarla¨, ya que no está cumpliendo con lo que prometió y debe hacer.

¿Debería rendir cuentas el MEP por esos casi? 1000 millones desperdiciados?

El MEP consume una altísima proporción de los ingresos tributarios, por lo que debe ser sometido a un estricto programa de rendición de cuentas a la ciudadanía. Su planeamiento y ejecutoria deben ser evaluados de manera rigurosa por terceros, al menos una vez cada dos años, pues el costo de su ineficacia afecta a todo el país, en particular a los grupos menos acomodados de la sociedad.

Entonces mi pregunta es: ¿Cuántas obras y actividades pudieron haberse financiado con esos millones? ¡Juzgue usted!