Perspectiva de la Consultoría.

En algún momento de nuestra vida, algún familiar, amigo o conocido, puede que nos haya pedido asesoría para resolver algún problema, esto debido a que ellos saben que tenemos cierto grado de conocimiento en el área que se encuentran en aprietos y que nuestro consejo les puede ser útil. Sin darnos cuenta hemos sido participes de una consultoría.
Luego de cursar una materia donde el objeto de estudio fue la consultoría, adentrarnos un poco en las características que debe de tener quien la ejerza, como cotizar o poner precio a un servicio de este tipo, surgen o quedan preguntas a las cuales se les debe buscar dar respuesta; quedando en el aire ¿puedo ser un consultor? ¿con qué cuento, qué necesito?
Como menciono en mis historias anteriores, para poder llegar a ser un buen consultor, aludía a la importancia de tener pleno conocimiento de uno mismo para poder situar las cualidades y talentos en el servicio como consultor; estas cualidades deben ser percibidas por el cliente y generar la confianza suficiente para que se convenza de que somos la mejor opción para buscar el fortalecimiento o la solución a la situación por la que atraviesa.
Aunque, considero que este aprendizaje de la materia –el autoconocimiento- no solo es significativo para poder llegar a triunfar en el ámbito de la consultoría, sino también para poder desarrollarse como profesionista y de manera personal, pues para poder disfrutar de lo que hacemos día con día, debemos forjar aquello que nos apasione, en lo que seamos buenos. A su vez, al conocerme, podré identificar cuando una situación me será difícil afrontar por mis propios medios/conocimientos, para así buscar la asesoría o consejo de un tercero.
En lo personal, pienso que ser consultor podría llegar a ser una tarea un tanto difícil para mí, pues, aunque considero tener algunas de las cualidades que se requieren para serlo, áreas de interés que me apasionan y en las que soy bueno; me falta desarrollar habilidades para poder expresar y comunicar las ideas tengo, ya que siento que soy más fuerte desarrollando y ejecutando proyectos en un rubro personal o muy ligado al área en la que me encuentro trabajando, sin pensar en que lo que hago podría ayudar o generar algún beneficio en otro.
El pensar y desarrollar una idea de consultoría fue una actividad interesante, pues, aunque a primera vista parecía que sería una tarea sencilla, el pensarla y desarrollarla como tal, como consultoría, era difícil, pues la tendencia o las ideas que se me venían a la mente eran más asociadas a ofrecer el producto/servicio como tal, más que asesorar. Por ello, cabe recordar que, como consultor, la persona no se debe convertir en un empleado de la organización, sino que más bien se dedica a analizar las circunstancias que rodean a la empresa, y con base en su experiencia brindar ideas que ayuden a dar solución al problema, y en caso de requerirse, asesoría en la implementación de las mismas.
El análisis de cada caso será un punto importante, pues si no se hace de manera correcta, las alternativas de solución podrían no ser las más adecuadas. En esta revisión deben de participar activamente las partes involucradas al interior de la empresa, y desde el inicio del proyecto se deben de delimitar las responsabilidades de cada parte.
Por otro lado, me quedó claro, que dedicarse a la consultoría es una gran idea que responde no solo a las necesidades de personas que quieren trabajar de manera independiente o especializados en un sector, sino también a las de las empresas, organizaciones y particulares de buscar alternativas que les ayuden a incrementar la productividad y rentabilidad en sus compañías.
En síntesis, a través de la materia de Técnicas de Consultoría, pude ampliar el panorama sobre qué más puedo hacer, me motiva a seguir conociéndome, trabajar en mis debilidades, incrementar mis fortalezas, pulir mis talentos, para así, en el mediano-largo plazo, buscar desarrollar proyectos de este tipo a la par de mi trabajo. Considero ahora tengo las bases para desarrollar la idea, solo será cuestión de poderlas aterrizar por completo y buscar el segmento a quien se le podrán ofrecer los servicios de consultoría.