27.

Si tuviera que resumir en una palabra como me siento, esa palabra es: “bendecido”. Bendecido por grandes amigos. Bendecido, sobre todo con una familia hermosa y una madre que, como hace unas horas le pude decir, es lo mejor que me ha pasado y la responsable de todo lo bueno que mis amigos ven en mí. Gracias a todas las personas que me quieren. Gracias por hacerme mejor persona.

Para mí los cumpleaños siempre son motivo de celebración, no por un día especial, o por un número más en la edad, sino por que evalúo el año que paso y celebro un nuevo año de oportunidades, éxitos y crecimiento. Un nuevo año de conocer nuevas personas, de hacerme más grande, más fuerte, más feliz y definitivamente una mejor influencia para la gente a mi alrededor.

Luego de 27 años sé con seguridad que lo que quiero para mi vida es darle una luz a los demás para que sean mejores y sean felices. Esa luz debe empezar por casa, así que es un reto constante crecer y ser mejor (el primer paso en ayudar a los demás es ayudarse a uno mismo). Así que ese es mi compromiso conmigo mismo y con los demás.

Empiezo un nuevo año con nuevas aventuras por vivir, nuevos mundos por descubrir, nuevas personas por conocer, nuevos retos por superar y nuevos (y viejos) miedos que vencer. Se viene un nuevo año genial y si estás leyendo esto es porque eres parte de esto y me siento tremendamente afortunado de que estés aquí. Gracias por el ánimo y el cariño.

Por último, recordar que cualquier día es bueno para que sea diferente. Para dejar todo atrás y reiniciar. Para comenzar de cero. Lo bueno viene, lo bueno vuelve, lo bueno es mejor cada día que pasa. El futuro es mejor que el pasado y el presente es mejor que el futuro, porque el presente está en nuestras manos.

Que cada día cuente. Gracias porque ustedes lo hacen posible. Se les quiere un montón.